Define ICA paquetes de licitación de nueva refinería
Karol García / El Economista
La nueva refinería Bicentenario de Petróleos Mexicanos (Pemex) se dividirá en cuatro o cinco contratos que saldrán a licitarse el próximo año para que empresas privadas construyan las 17 plantas de procesamiento que ICA Fluor Daniel define mediante ingenierías básicas, afirmó el director general de esta contratista mexicana, Juan Carlos Santos.
Nosotros venimos complementando la ingeniería hacia lo que es la definición de los paquetes que van a salir a licitación, las porciones divididas de construcción de las mismas”, dijo Santos en entrevista al concluir su participación en el XVIII Foro de la Industria de la Refinación, organizado por el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).
Hasta ahora, según Santos, se ha cumplido con el cronograma establecido para la construcción de este megaproyecto, que contempla 14 meses para la entrega de los estudios de ingenierías básicas por parte de ICA Fluor Daniel (por un costo de 135 millones de dólares), para que luego se inicien las construcciones a través de licitaciones con el objetivo de que arranque en el tercer trimestre del 2015.
Según el directivo, se están definiendo los paquetes a licitarse. Hay una parte de éstos ya claramente definida y se está buscando delimitar algunos otros, que serán decisión de Pemex.
Tenemos del orden de 17 paquetes”, aseveró el ejecutivo de ICA, “ésta va a ser una decisión por parte de nuestro cliente, Pemex, cuántos de estos paquetes irán a construcción a manera de plantas. Y, eventualmente, serán ellos quienes decidan en qué número de subcontratos van a salir dichos paquetes y qué parte de éstos se conjugarán en una participación. Creemos que, a lo mejor, van a ser cuatro o cinco contratos”.
La refinería Bicentenario, ubicada en Tula, Hidalgo, es el mayor proyecto realizado por Pemex en los últimos 30 años con un costo inicial programado de 10,000 millones de dólares y tendrá una capacidad para refinar 250,000 barriles diarios de crudo fresco (10% de la producción actual del país) y 73,000 barriles de residuo de vacío extraído de la actual la refinería Miguel Hidalgo.
Vamos avanzando, hay retos importantes que vencer y hay un programa que queremos cumplir”, añadió, “tenemos alcances adicionales, hay una serie de canales que se requieren resolver...”.
Con estos nuevos retos, sumados a la remoción de hallazgos arqueológicos de la zona de Chingu por parte del INAH y a la reubicación de dos líneas de transmisión y 12 torres de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad, se podría incrementar, aunque “no de manera sustancial”, el costo de la refinería, dijo finalmente Santos.







