La telefónica puede colarse en la red compartida de México
China Telecom y la red compartida de México: un tema geopolítico
La operadora encontrará la manera de participar vía un tercero en el despliegue de la red compartida que el gobierno pretende tener lista en el 2018 para ofrecer servicios de nueva generación, de lograrlo, China Telecom traería a México un conflicto de interés con EU.
Nicolás Lucas / El Economista
Ene 22, 2015 |
12:21
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Las intenciones de China Telecom de participar como constructor o eventualmente como operador de la red mayorista de servicios de telecomunicaciones podría resultar en “dolor de cabeza” para el gobierno mexicano con Estados Unidos, más allá de los beneficios que esta red ofrecerá a los usuarios mexicanos de telefonía e Internet, más otras bondades sociales en salud y educación a distancia.

La agencia de noticias Reuters reveló que China Telecom mantiene interés en participar como inversor en uno de los consorcios que pujarán por la construcción y operación de la red de servicios de telecomunicaciones que a partir del 2018 deberá estar operando, un proyecto que supone una inversión global de 10,000 millones de dólares para toda la obra durante diez años.

Pero un arribo de China Telecom a la industria de las telecomunicaciones de México preocupará al gobierno de Estados Unidos, particularmente en momentos, en febrero próximo, en que en ese país se perfilan nuevas regulaciones sobre la neutralidad de la red; en un momento en que el cruce de las declaraciones entre Estados Unidos, China y Corea del Norte han subido de tono por el reciente ciberataque a Sony, y porque al vecino del norte no le gustaría compartir su frontera sur con un país cuya red fue levantada por un adversario en temas de telecomunicaciones, dijeron especialistas.

Los continuos bloqueos a Internet en el interior de China y las dudas sobre el respeto a los derechos humanos en el país asiático también serán un reto a librar en imagen para las dos empresas de esa nación: China Telecom y Huawei, que pretenden crecer sus operaciones en las telecomunicaciones de México, como resultado de la reforma constitucional al sector.

China Telecom Global, la división para el exterior de esta telefónica, sería el brazo con el que la operadora desembarcaría en México y con el respaldo financiero del Banco de Desarrollo de China (CDB, por sus siglas en inglés), entidad que sólo durante el 2013 prestó 14,468 millones de dólares a las empresas chinas que participaron en algún contrato del sector de las telecomunicaciones dentro y fuera de China.

La red que llevará a los mexicanos al 3G y 4G

La red mayorista de servicios de telecomunicaciones nacerá de una combinación de la red troncal de 25,000 kilómetros de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y del espectro que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el IFT han comenzado a recuperar en la banda de los 700 MHz a través del proceso del apagón analógico.

Esta red pretende conectar a los mexicanos a los servicios de nueva generación a precios más accesibles, mayores velocidades de conexión y una mayor cobertura.

La red proveerá de capacidad y transporte de datos a las empresas de telecomunicaciones, un carrier de carriers, y que también supone un contrapeso a la red de América Móvil, que a la fecha, cuenta con la red de fibra óptica más grande del país, poco más de 190,000 kilómetros de fibra óptica.

Está pensada, conforme a la reforma constitucional del 2013 y su ley reglamentaria del 2014, para que sea construida por terceros y se perfila que sea administrada por el gobierno, a través de Telecomunicaciones de México, (Telecomm-Telégrafos), aunque desde las esferas gubernamentales se ha dejado entrever que será un consorcio el que operará la red.

A la fecha, la sueca Ericsson, la franco-estadounidense Alcatel-Lucent, la finlandesa Nokia Solutions Networks, la china Huawei y la estadounidense Cisco Systems son las compañías fabricantes de equipos de telecomunicación que han manifestado su interés de competir por la construcción de esta red.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) informó a fines del 2014 que un grupo de estas empresas había comenzado sus experimentaciones con equipos sobre la banda de los 700 MHz en ciertas zonas de la República, tal como lo mandata la reforma constitucional.

Quién es China Telecom

China Telecom se mantuvo como el indiscutible gigante de la telefonía en China hasta 1999, cuando fue dividida por el gobierno de Pekín en cuatro nuevos operadores en una estrategia con la que se buscó abrir el mercado a la competencia.

A la fecha, se posiciona como la tercera firma china del sector y su cobertura alcanza al 67% del mercado de la telefonía fija y móvil. El 80% de la red de fibra óptica desplegada en China es administrada directa o indirectamente por China Telecom, e incluso, China Mobile, la telefónica más grande del país por número de usuarios, le renta capacidad de transporte.

China Telecom, de acuerdo con información disponible en sus reportes financieros, es propiedad en un 70.8% del gobierno chino, un 17.1% está en manos de accionistas minoritarios, y otro 13% es poseído por cuatro fondos de inversión: Guandong Rising Assets Management, Zhejian Financial Devolopment Company, Fujian Investment & Development Group y Jiangsu Guoxin Investmet Group.

Cuenta con 37 subsidiarias a lo largo de toda China, 27 oficinas que dirigen sus operaciones de cada día y gracias a sus 143 millones se usuarios de telefonía fija, 106 millones de usuarios en Internet de banda ancha y 185 millones de usuarios de telefonía móvil, logró una utilidad de 16,210 millones de yuanes en los tres primeros trimestres del 2014, alrededor de 2,610 millones de dólares al tipo de cambio de hoy.

Su presidente es Wang Xiaochu. De 55 años, Wang es el presidente del consejo de administración de China Telecom. Lleva tres décadas en el sector y también fue vicepresidente de China Mobile Communications Corp.

Wang Xiaochu es uno de los artífices de la modernización de los sistemas de la red telefónica de China Telecom.

Los retos de China Telecom en México

China Telecom enfrentará en América del Norte, en México, la incertidumbre que genera en algunos gobiernos y actores de la industria, la desconfianza que generan las empresas de las telecomunicaciones venidas de un país donde los accesos a los internautas son continuamente bloqueados y donde los activistas cibernéticos son perseguidos por el gobierno.

Huawei ha sido una de esas empresas que se han visto en este dilema. En octubre pasado, durante la realización del evento México Telco Forum 2014, la prensa cuestionó a los representantes de este fabricante de equipos sobre el tema, pero rechazaron platicar y en cambio Huawei pasó por el ciclo de conferencias con una presencia discreta, aun cuando fue una de las empresas patrocinadoras.

La empresa Huawei también ha tenido que enfrentar la negativa del gobierno y algunas empresas de Estados Unidos a proveer equipos en territorio estadounidense.

Sobre Huawei, ZTE y otras empresas chinas pesa la constante de que la cercanía de esas firmas con el gobierno dé a Pekín un acceso a las comunicaciones de los estadounidenses.

México, China Telecom y Estados Unidos

“No tenemos porqué desconfiar de China Telecom, pero sabemos de dónde viene y por ahí podría haber un reto para ellos”, dijo Jesús Romo, analista en temas de telecomunicación.

“Si el novato gobierno de Peña (Nieto) entrega (el contrato) a esa empresa, va a ser un dolor de cabeza, porque Estados Unidos seguro se va a oponer. Cómo vas a confiar en tu vecino, si tu frontera con él está construida por el país con el que tienes esos roces —cibernéticos—", consideró Alfredo Jalife, experto en temas de geopolítica.

La Ley de Vías Generales de Comunicación prohíbe en su artículo 18 enajenar o concesionar a gobiernos extranjeros o empresas con participación de éstos a las vías generales de comunicación mexicanas.

“En ningún caso se podrá, directa o indirectamente, ceder, hipotecar, ni en manera alguna gravar o enajenar la concesión, los derechos en ella conferidos, la vía, edificios, estaciones, servicios auxiliares, dependencias o accesorios, a ningún gobierno o Estado extranjeros, ni admitirlos como socios de la empresa concesionaria”, sentencia esta ley.

La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, en su artículo 4, sostiene que el espectro radioeléctrico es un bien considerado como una vía general de comunicación.

La legislación recientemente aprobada abre la puerta para que empresas extranjeras participen en el despliegue de la red compartida en México.

“…El Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, realizará las acciones tendientes a instalar la red pública compartida de telecomunicaciones… Podrá contemplar inversión pública o privada, identificando las necesidades presupuestales y, en su caso, las previsiones que deba aprobar la Cámara de Diputados; asegurará que ningún prestador de servicios de telecomunicaciones tenga influencia en la operación de la red”, dice la reforma del 2013 y lo reitera en su ley reglamentaria del 2014.

China Telecom, por ser propiedad en un 70% del gobierno chino, no podría participar en el proyecto, pero tendría una oportunidad en las indefiniciones legales y si logra encontrar una tercera empresa que la acompañe en sus intenciones.

“Hay que recordar que la concesión es para construir la red, no para operarla. Construir la red no implica ningún derecho sobre la concesión a futuro. China telecom si podría competir, porque, lealmente, para la legislación de nuestro país no es más que otra empresa. Hay que recordar que el control lo mantendrá Telecomunicaciones de México”, expuso Agustín Ramírez, director de la Asociación de Derecho a la Información (Amedi).

Conflicto de interés con EU por China Telecom

La posible llegada de China Telecom a México crearía roces con el gobierno de Estados Unidos. Habría mayor competencia en el mercado y también, su arribo supondría un equilibrio de actores en el sector de las telecomunicaciones mexicanas, porque ya llegó la estadounidense AT&T, “pero no hay que ser ingenuos”, dijo Alfredo Jalife.

Estados Unidos se encuentra en una carrera por reforzar su seguridad informática. Entre esas acciones, ha comenzado a utilizar una porción de 45 MHz de la banda de los 700 MHz, por la que competirá China Telecom, para los sistemas cibernéticos de su ejército.

El miércoles, el presidente Barack Obama aseguró en su informe sobre el estado de la unión, que Estados Unidos, la primera potencia mundial en empresas de Internet, reforzará sus estrategias para frustrar los ataques en línea y de delinear mejores políticas para resolver la polémica desatada con China por el caso de la película “The Interview” y que pegó a Sony, lo que significaría un obstáculo entonces para China Telecom en México.

“Como gobierno de México, lo vamos a hacer con inversión extranjera que la Constitución lo permite y con un mecanismo de asociación público-privada (APP) que la Constitución permite. Sabemos que es una empresa extranjera y que el gobierno es accionista, pero que no la controla. Legalmente se puede, ¿pero cómo se escucha eso hacia afuera?”, destacó Jesús Romo, de Telconomia.

Esto, agregó Alfredo Jalife, “naturalmente, va a chocar con los intereses de ellos (Estados Unidos). Se viene una nueva ley sobre Internet en Estados Unidos y por tanto será muy difícil que entre China en una zona tan sensible. Suena muy bonito y muy ingenuo que la competitividad y el mercado, y que entre China a México, pero esto es tema de geopolítica y si no lo entiende el novato gobierno de Peña Nieto, le van a sacar otra casa en el Wall Street Journal. Será otro dolor de cabeza”.

nicolas.lucas@eleconomista.mx

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