involucra a todas las partes interesadas
Materialidad, tendencia de la RSE en 
la actualidad
La sociedad exige mayor cercanía y transparencia a las empresas con responsabilidad social.
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Actualmente la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un tema que se ha ido colocando bajo los reflectores de los medios de comunicación, debido a la labor que las empresas están realizando en pro de las comunidades donde se desenvuelven. Por ello, recurrimos a Alberto Guajardo Meneses, consultor en RSE, quien asegura que el gran foco hoy en día está en la materialidad.

“Materialidad quiere decir identificar los asuntos relevantes definidos por las partes interesadas y el propio negocio, lo que implica orientar su estrategia y gestión, y a su vez reportar aquellos asuntos focalizados por sus partes interesadas. En temas de gobernanza, cada vez existe mayor énfasis en asuntos de gestión de riesgos, elección de directores e involucramiento en temas de sostenibilidad, fiscalidad y transparencia de remuneraciones de directores, además de asuntos de ética e integridad; mientras en temas ambientales se involucran con asuntos de cambio climático, eficiencia energética, gestión de residuos y consumo de agua”, refirió el especialista.

Debido a que la RSE ha evolucionando desde una mirada casi filantrópica, al ser parte de la estrategia y modelo de negocios, hoy el ámbito se tiene internacionalizado como sostenibilidad y gestión ESG (ambiental, social y de gobernanza), especialmente para inversionistas, consumidores, reguladores, trabajadores y comunidades locales, donde a las empresas se les exige más transparencia y cercanía, expuso Alberto Guajardo.

Conocer el terreno

En cuanto a los beneficios que aporta la RSE a las empresas, principalmente está focalizar mejor su gestión con relación a temas de sostenibilidad y de forma especial en su relación con sus distintas partes interesadas, estableciendo conocimiento del contexto y los riesgos existentes en temas de mayor impacto, tales como la reputación, regulación y de los cambios de demandas de comunidades locales.

“La Responsabilidad Social Empresarial tiene que ver con la implementación de una gestión responsable, ética y de cumplimiento, por tanto es una maduración de modelos de calidad y otros relacionados. Es decir, una empresa es de clase mundial si cuenta con un enfoque social, económico y ambiental, y con mejores prácticas, especialmente en su gobernanza e integridad”, indicó.

Con relación a su aporte a la sociedad, los beneficios se relacionan con su impacto a las partes interesadas y en el cuidado del medio ambiente, por tanto se debe hacer responsable de ello y buscar la forma de crear valor integral y aportar al desarrollo de la comunidades y lugares donde tenga sus operaciones, sin importar el tamaño, empresas públicas y privadas con y sin fines de lucro.

Muestra de resultados

Con relación a los indicadores para medir la responsabilidad social, Alberto Guajardo asegura que los mejores instrumentos están relacionados directamente con la gestión ESG, donde se hace diferencias de cada industria con relación a sus impactos.

“En ello quiero destacar los índices de sostenibilidad, especialmente DJSI, que cada vez se ha ido madurando en qué medir y qué reportar, nos entrega a las mejores empresas globales por cada industria que permite hacer benchmarking, y con la cual podemos destacar cómo se han ido posicionando muchas empresas brasileñas y recientemente las de origen colombiano”, detalló.

Los indicadores de responsabilidad social dan testimonio de la gestión de RSE y sostenibilidad, lo que permite ver la transparencia y rendición de cuentas de los principales impactos de las empresas y en definitiva muestra resultados concretos, que a su vez son comparables con empresas de su sector e industria.

“Hoy tenemos una nueva tendencia con los open data, pues ya se están usando los nuevos objetivos de desarrollo sostenibles (ODS) (para) ir incorporando datos abiertos, poder verificar avances de los compromisos que tienen los países y el cumplimiento de metas con dichos objetivos. Ya muchas empresas están usando esta tendencia, que refleja sin duda un gran salto a la transparencia y comparabilidad”, explicó el también docente en universidades chilenas.

Finalmente, Alberto Guajardo aseguró que este año esperan un mayor avance en insertar los derechos humanos en las empresas para su gestión, y en especial en la cadena de suministro, principalmente con el uso de los principios rectores de derechos humanos.

“Por otro lado, será el año de la reportabilidad, con nuevos marcos como es GRI G4 y reportes integrados, así como el sentido de obligatoriedad de las UE a sus empresas de más de 500 trabajadores para reportar sus información financiera y no financiera. Esto en definitiva aumentará el número de empresas que reporta su gestión responsable y sostenible”, aseguró.

¿Por qué hacer un análisis de materialidad como parte de la estrategia de responsabilidad social?

Un estudio de materialidad logra definir cuáles son los aspectos más relevantes e importantes para la organización gracias al diálogo con las partes interesadas (inversionistas, gobierno, sociedad civil, proveedores, empleados y clientes).

Además, es uno de los requisitos fundamentales para elaborar la memoria de sostenibilidad según la nueva versión G4 del Global Reporting initiative (GRI).

ICA

De acuerdo con Ana Paula Fernández, directora de Sustentabilidad en ICA, el análisis de materialidad permite identificar en qué te debes enfocar de acuerdo con las necesidades de tu negocio y tener las herramientas para llegar a una meta que ya tienes trazada y no navegar a ciegas. La materialidad es un mapa que indica dónde están las oportunidades, los temas que tienes que atender para llegar a tu estrategia de negocio, y que te ayudan a priorizar sobre temas en los que se trabaja para definir en dónde invertirás más recursos y gente.

TELEVISA

En el caso de Grupo Televisa, el director corporativo de Sostenibilidad, Carlos Ramos Cárdenas Artigas, destacó que la empresa entendía el tema de sustentabilidad pero faltaba algo más y querían conocer la otra parte; es decir, qué pensaban sus diferentes grupos de relación. “Con la materialidad se logró abrir el diálogo formal de qué piensan de ti tus grupos de interés además de conocer sus preocupaciones, lo que marcó el comienzo para entender qué esperan tus grupos de relación e identificar lo que hacen sus competidores, clientes y empleados. Además, tiene un avalador externo para que se conozca qué se está diciendo y haciendo y no se quede solamente en la medición interna”, detalló.

FEMSA

Anik Vares, gerente de Sostenibilidad Social en Femsa, indicó que realizar un estudio de materialidad nació de un deseo de enfoque y de encontrar cómo se puede multiplicar el valor, ya que la compañía realiza muchos programas de responsabilidad social y de sostenibilidad y se caía en la dispersión. La materialidad permitió redifinir el rumbo, con lo que detectaron dónde querían agregar valor y tener criterios claros de priorización, preguntándose dónde querían estar, dónde tenemos más conocimiento, y dónde está el mayor contacto con los expertos, complementando la materialidad con un trabajo de plan de riesgos para armar y construir una buena estrategia de negocio.

viridiana.diaz@eleconomista.mx

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