Repunte del mercado depende de más empleos de calidad: CEESP
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) sostuvo que un repunte del mercado interno depende de una mayor generación de empleos de calidad, resultado de políticas públicas que generen el mejor entorno para la inversión.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) sostuvo que un repunte del mercado interno depende de una mayor generación de empleos de calidad, resultado de políticas públicas que generen el mejor entorno para la inversión.

En su reporte semanal “Análisis económico ejecutivo”, el organismo recomendó mejorar el Estado de derecho para consolidar un ritmo de crecimiento más elevado.

Refirió que en el segundo trimestre de 2015, el Producto Interno Bruto (PIB) en México, según cifras desestacionalizadas que dan una idea más clara del comportamiento real del indicador, tuvo un crecimiento anual de 2.2 por ciento.

Este porcentaje refleja la tendencia a la baja que mantiene la actividad productiva del país en los últimos dos trimestres, abunda el CEESP.

Según los resultados de la más reciente Encuesta de Expectativas del Banco de México (Banxico), anticipaban un avance de 2.3% para el segundo trimestre, y si se considera el promedio, el pronóstico fue de 2.36 por ciento.

El organismo de investigación y análisis del sector privado precisa que esta percepción de que la economía continúa creciendo más puede ser relativa, según qué indicador se utilice.

Si la comparación se hace entre los datos originales, esta aseveración es cierta, puesto que el avance del segundo trimestre superó el crecimiento del mismo lapso del año pasado (1.7%) y el de todo 2014 (2.1 por ciento).

Por el contrario, agrega, si se consideran los datos ajustados por estacionalidad, se aprecia que el crecimiento del PIB del segundo trimestre del presente resultó inferior al del mismo periodo del año pasado (2.9 por ciento).

Dada su elevada participación relativa, el principal origen del crecimiento del PIB en el segundo trimestre del año fueron las actividades terciarias, al mostrar un avance anual de 3.1% en términos desestacionalizados, superior en tres décimas de punto al avance de igual lapso del año pasado.

Sin embargo, las actividades secundarias sólo crecieron 0.6% anual, muy por debajo de 2.7% de un año antes.

Si bien es cierto que estamos ante un entorno externo volátil y complejo, lo preocupante sigue siendo que el mercado interno no se consolida como el principal motor del crecimiento, señala el CEESP. Expuso que aunque hay indicadores que señalan que la inversión fija bruta creció de manera importante en la primera mitad del año y muestran un buen desempeño del consumo, como las ventas minoristas, de tiendas de autoservicio y departamentales, y de automóviles, algunos especialistas opinan que no hay una explicación clara para este comportamiento.

Apunta que según la Secretaría de Hacienda, algunos factores que han impulsado el consumo son la menor tasa de desempleo y el aumento de los registros en el IMSS, así como las tasas de interés, donde señalan que en junio el interés promedio de créditos hipotecarios se ubicó en un mínimo histórico de 10.59 por ciento.

Indica que esto permitió que en ese mes el crédito a empresas y personas físicas con actividad empresarial creciera a una tasa anual real de 8.9%, mientras que el crédito a la vivienda aumentó 8.0 por ciento.

Sin embargo, acota, no hay que olvidar que las tasas activas para el consumo son considerablemente altas y esto ha propiciado que la dinámica del crédito al consumo muestre una tendencia a la baja.

De acuerdo con el CEESP, una posible explicación del dinamismo de las ventas, al menos en la primera mitad del año, puede estar mostrando el efecto generado por el consumo relacionado con el proceso electoral que se vivió en ese lapso.

“Asegurar que el consumo crece por una mejor situación de los hogares, contrasta con los altos niveles de pobreza y precarización de mercado laboral, así como con la enorme necesidad de puestos de trabajo”, subraya.

El organismo sostuvo que la certidumbre es un factor fundamental en la evolución de las expectativas de crecimiento, por lo que se debe ser muy cuidadoso en el planteamiento de los escenarios que enfrenta la economía mexicana, sin matizar el efecto de factores negativos.

abr

0 Comentarios
Comentarios