Primera TAR privada operará en el 2017
Pemex tendrá competencia en almacenamiento
Consorcio afina una inversión de 60 millones de dólares para abrir la primera terminal de almacenaje y reparto de gasolinas en San Luis Potosí.
El proyecto TCM-FTZ, que será la primera terminal de almacenamiento y reparto de combustibles privada Foto EE: Gabriela Esquivel
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La primera terminal privada para almacenamiento y reparto (TAR) de gasolinas y diésel en el país, denominada Terminal del Centro de México Petrolíferos y Petroquímicos (TCM-FTZ), arrancará operaciones el primer trimestre del 2017 con una capacidad de 300,000 barriles y una inversión de 60 millones de dólares.

Jorge Wade, director del proyecto TCM-FTZ, detalló a El Economista que el proyecto está en la etapa de ingenierías básicas y preparación del terreno de 50 hectáreas, ubicado al sur de la capital de San Luis Potosí, dentro del parque industrial WTC, desde donde se lleva a cabo la obtención de permisos de la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental, la Comisión Reguladora de Energía y la Secretaría de Energía.

“En WTC somos desarrolladores de proyectos y la terminal se concretó una vez que establecimos la alianza con Watco Companies, que serán los operadores”, detalló, “los productos llegarán desde Estados Unidos a través del tercer miembro de esta alianza: Kansas City Southern México (KCSM), que manejará trenes unitarios con capacidad de hasta 70,000 barriles”.

Al concluir su participación en el foro “Retos y oportunidades en almacenaje y distribución de hidrocarburos”, organizado por MXI Infraestructura, el directivo de este nuevo proyecto explicó que, dada la inversión realizada y las dimensiones del terreno, planean incrementar sus volúmenes de almacenamiento y reparto para llegar a 600,000 barriles de combustibles en el 2019, a 900,000 en el 2024 y concluir hasta una cuarta fase posterior en la que la terminal tendrá una capacidad total de 1 millón 200,000 barriles, que es 30% de la demanda diaria nacional actual de estos petrolíferos.

“Al estar cobijados dentro de un parque industrial, prevemos que se podrá ofrecer a los suministradores condiciones de seguridad y eficiencia en las entregas que no otorgarán otros proyectos”, aseveró Wade.

La terminal está proyectada para almacenar diésel y gasolinas, pero contará con la flexibilidad de operar el reparto de biocombustibles o las mezclas que determinen las normas ambientales y de seguridad en el largo plazo. Los combustibles llegarán de Texas y dada la ubicación geográfica de la terminal, esperan convertirse en un centro logístico para rutas de reparto desde Salamanca, Guanajuato, y Manzanillo, Colima, hasta la Ciudad de México y Veracruz.

Grupo UNNE, con seis frentes

En el mismo foro, Miguel Ángel Meza, director de Proyectos y Nuevos Negocios de Corporativo UNNE, detalló que cuentan con seis proyectos potenciales logísticos rumbo a la apertura del mercado de combustibles en el país, que son un patio de trasvase de líquidos en Tula, con una capacidad de hasta 15,000 barriles diarios; una terminal de almacenamiento den San Juan del Río, Querétaro; la operación de rutas sobre ruedas que funjan como ductos virtuales de El Castillo a Zapopan, Jalisco; de Pajaritos, Veracruz, a Villahermosa, Tabasco, y de Guamúchil a Culiacán, Sinaloa, así como una terminal portuaria en Tuxpan, Veracruz.

“Si bien estamos analizando alternativas, hay muchas dudas que tendremos que ir clarificando, sobre todo en el terreno regulatorio, en el proceso, pero de nosotros y los lazos que podamos formar los que queremos trabajar en la parte logística de este sector dependerá que avancen las cosas”, dijo el empresario de este corporativo formado por empresas de transporte marítimo, aéreo y terrestre, que ha manifestado interés por realizar inversiones de por lo menos 50 millones de dólares en el sector.

En competencia opinaría la Cofece: CRE

Almacenamiento no será regulado

El director general de Análisis Económico y Regulación de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Efraín Téllez, explicó en el foro “Retos y oportunidades en almacenaje y distribución de hidrocarburos”, organizado por MXI Infraestructura, que el almacenamiento de hidrocarburos en el país es uno de los nichos de negocio para privados con mayores oportunidades que ofrece la reforma energética.

Entre las actividades que no contarán con regulación específica –como tarifas determinadas u obligaciones de acceso abierto a la capacidad de sobra–, está el almacén de grandes volúmenes, luego de una decisión de carácter competitivo de la autoridad y con el fin de atraer a un mayor número de jugadores a esta actividad.

Sin embargo, en caso de que se generen oligopolios, la CRE contará con opiniones no vinculatorias de la Comisión Federal de Competencia para cada caso, y podrá modificar el ordenamiento regulatorio determinando acciones de mayor vigilancia.

Por su parte, Marcial Díaz, de Lexoil Consultores, aseguró en el mismo foro que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha retrasado año y medio las definiciones que podrían acelerar la llegada de inversiones en el midstream y downstream de la cadena energética rumbo a la apertura, al no publicar el anunciado plan de alianzas con gasolineros o su capacidad remanente en la infraestructura de transporte y almacenamiento que en la nueva legislación es de acceso abierto para terceros.

“Esto ha provocado que crezcan las especulaciones y se paralice cualquier tipo de negociación con proveedores externos; creemos que Pemex está topado en su capacidad, que ocupa más de 95% de lo que tiene, y esto impide anclar inversiones”, dijo.

kgarcia@eleconomista.com.mx

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