reviven pacto tripartito
Van contra alza indiscriminada de precios
El presidente Enrique Peña Nieto y el sector productivo del país se comprometieron a impulsar acciones para mantener la estabilidad.
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El Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, suscrito entre el gobierno federal y las organizaciones empresariales, sindicales y de productores del campo para enfrentar el incremento de los precios de las gasolinas y las condiciones económicas nacionales e internacionales adversas e inciertas incluye una veintena de compromisos, un exhorto y una advertencia.

Ello, a través de cuatro ejes rectores: proteger la economía familiar, fomentar las inversiones y el empleo y preservar la estabilidad económica del país.

Firmado en la Residencia Oficial de Los Pinos y atestiguado por el presidente Enrique Peña Nieto, el pacto establece que el sector gubernamental asume el compromiso de impulsar acciones que permitan mantener la estabilidad de los precios de la canasta básica y sancionar cualquier abuso al respecto.

En tanto que entre los compromisos del sector empresarial destaca coadyuvar a que no haya incremento indiscriminado de precios de bienes y servicios, y evitar repercusiones injustificadas o fenómenos de especulación.

El gobierno federal advirtió, vía el acuerdo, que en coordinación con las autoridades estatales y municipales fortalecerá las medidas legales para inhibir y sancionar hechos delictivos que atenten contra la integridad física de las personas y la propiedad pública y privada.

“Los firmantes rechazamos cualquier medio ilegal para expresar malestar y reprobamos los actos de violencia, rapiña y vandalismo con la excusa de protestar y que afecten los derechos de terceros”, cita el acuerdo.

Sin precisar cuándo, se anunció que el gobierno de la República fijará “otras medidas de austeridad, incluyendo reducir en 10% la partida de sueldos y salarios de servidores públicos de mando superior de dependencias federales, sin que estas medidas afecten los programas sociales”, y exhortó a los otros poderes de la Unión, organismos autónomos y gobiernos locales a hacer lo mismo.

En su alocución posterior a la firma, el presidente de México ofreció continuar el diálogo con los sectores productivos y las medidas de vigilancia para asegurar la estabilidad de los precios en la canasta básica.

Y anticipó que, de ser necesario, se autorizará la importación preferencial de productos básicos, cuando se detecten grandes aumentos de precios.

No incurrir en un incremento indiscriminado de precios es posible, estableció, “porque la gasolina, para la mayoría de los productos y servicios, sólo representa una fracción del costo de producción”.

Peña Nieto admitió que a las familias les preocupa el alza en el costo del transporte diario para ir al trabajo, la escuela o hacer sus actividades cotidianas, y por eso a través del Programa de Apoyo Federal al Transporte Masivo se promoverán proyectos de inversión y éste aplicará en 50 ciudades, ya no sólo en cinco, como sucede a la fecha.

Para atender la preocupación de la población por eventuales despidos, desinversión y la consecuente pérdida de fuentes de trabajo, el gobierno de la República se comprometió a seguir fomentando inversiones generadoras de empleo.

Y anunció que durante este año habrá nuevos estímulos fiscales a la inversión y procesos de simplificación de trámites, aunque no dio detalles, para apoyar, en especial, a las pequeñas y medianas empresas.

Por su parte, Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), llamó a no sólo pretender promover la productividad, sino hacerlo ya, y a cumplir los acuerdos.

“Yo no veo por dónde pueda salir una mejora económica de los trabajadores, si no es por la productividad”.

rramos@eleconomista.com.mx

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