obra privada retrocede en el 2017
Se agrieta pilar más fuerte de la construcción
En el acumulado de enero a julio presenta una contracción de 0.2%, que incluso “pudo ser mayor”, informó la CMIC.
20,000 empleos están en riesgo este año en el sector de la construcción, debido al entorno “complejo” que vive la edificación.
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La caída de 0.2% en la construcción de obra privada, entre enero y julio, que tradicionalmente ayudaba a mantener el equilibrio ante la baja actividad en la obra pública, “pudo ser mayor”, porque tiene como sustento las expectativas de mayores inversiones derivadas de la reforma energética, que ya suman 80,000 millones de dólares, aseguró el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo.

“Bajo estas condiciones, estimamos un rango de crecimiento anual para el 2017 de entre -1.0% y 0.5%, aunque tenemos que estar muy pendientes de lo que suceda en los últimos meses del año, donde podría impulsarse la obra que financian los gobiernos”, comentó. En dicho escenario “sumamente complejo”, se podrían reducir más de 20,000 empleos.

Luego de la presentación de la especialidad en construcción sustentable y eficiencia energética impartida por el Instituto de Educación Superior de la cámara, comentó que en julio la caída de la obra privada (viviendas, edificios, hoteles, así como naves industriales, centros comerciales, bancos, escuelas, hospitales, cines o instalaciones deportivas) fue de 2.1%, lo que arrastró a toda la actividad.

“A julio ya tenemos un número negativo en la participación del sector privado y puede ser que se extienda. Esta situación se puede explicar porque estamos en la fase final de la administración federal, que si bien es algo que no tiene que ver con recurso público, sí con políticas públicas y con la confianza y certidumbre que da el país a los empresarios”, explicó.

Adicionalmente, Arballo destacó la renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá como un elemento que altera las expectativas de inversión y que es un momento que se contrasta con lo ocurrido hace un año cuando “se anunciaba con bombo y platillo la llegada de inversión extranjera”.

Adelantar licitaciones

El presidente de la CMIC tiene claro que el próximo año será aún más complicado para la industria de la construcción por el periodo electoral que, tradicionalmente, hace que las inversiones sean menores por la incertidumbre que se genera.

Como alternativa para contrarrestar los efectos negativos, insistió en la necesidad de que el gobierno federal ajuste sus calendarios de ejecución de proyectos y comience a promover la inversión desde los primeros días del año.

“Durante muchos años hemos dicho que los gobiernos son muy lentos en el ejercicio del recurso; lo que debiera aplicar en enero, empieza en abril o mayo. Incluso hay casos en que en junio y agosto se liberan partidas para iniciar obras, ¿por qué no lo hacemos desde el principio? La industria de la construcción no debe pararse, no debe ser estacional, pero así sucede”, señaló Arballo.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx

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