Controlan 20 bandas distribución de drogas en EU

Las millonarias ganancias que genera el narcotráfico han seducido a unas 20 organizaciones criminales en Estados Unidos, las cuales se han aliado con los cárteles mexicanos y controlan 58% de la distribución de drogas en esa nación.

Ello de acuerdo con la Evaluación Nacional sobre la Amenaza de Drogas 2009, coordinada por el Centro Nacional de Inteligencia en Drogas del Departamento de Justicia de Estados Unidos y elaborada con base en datos de más de 20 agencias de seguridad y dependencias gubernamentales, entre ellas la DEA y la CIA.

A unos días de la visita del presidente Barack Obama a México, el reporte revela que pandillas en la Unión Americana, muchas de ellas de origen latino, comercializan estupefacientes principalmente al menudeo tanto en zonas urbanas y suburbanas como en áreas rurales.

"Muchas de estas bandas han incrementado recientemente su participación en la venta de drogas y han fortalecido su relación con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, obteniendo acceso a más recursos" subrayó el informe.

Se tienen identificadas a dos decenas de bandas estadunidenses que agrupan a aproximadamente 700 mil delincuentes, las cuales se han aliado con los grupos de la droga mexicanos mas influyentes, que les proporcionan la mercancía.

"Los traficantes de drogas mexicanos, principalmente de los cárteles de Sinaloa, del Golfo, Juárez y Tijuana, mantienen relaciones de trabajo con al menos 20 bandas callejeras que operan en comunidades urbanas y suburbanas en el país", detalla el informe.

Las bandas en cuestión son: "18 Street", "Bandidos", "Barrio Azteca", "Black Guerrilla Family", "Bloods", "Crips", "Florencia 13", "Gangster Disciples", "Hells Angels", "Hermanos de Pistoleros Latinos" y "Latin Kings".

También están los grupos delictivos "Mara Salvatrucha MS-13", "Mexican Mafia (La Eme)", "Mexikanemi", "Mongols", "Norteños", "Sureños", "Tango Blast", "Texas Sindicate" y "Vagos".

El documento indicó que estos grupos apoyan la comercialización de los estupefacientes en aproximadamente 250 ciudades de Estados Unidos donde los cárteles mexicanos tienen presencia.

"Si bien las pandillas estadunidenses aparentan no formar parte de la estructura formal de las organizaciones mexicanas dedicadas al narcotráfico, las utilizan para la distribución de sus drogas y la recolección de las ganancias", señaló la investigación.

Se trata de un beneficio recíproco, ya que las "street gangs" o pandillas callejeras reciben a su vez un porcentaje no precisado de los casi 39 billones de dólares en ganancias ilícitas que obtienen al año los cárteles mexicanos por el comercio en Estados Unidos.

De manera similar operan los grupos relacionados con narcotraficantes asiáticos, principalmente chinos y vietnamitas, que tienen presencia en al menos 100 localidades de Estados Unidos.

Las ocho principales pandillas locales que comercializan la droga proveniente de Asia son: "Asian Boyz", "Asian Warriors", "Black Dragons", "Black Star", "Flying Dragons", "Tiny Rascal Gangsters", "Vietnam" y "Wah Ching".

De acuerdo con los reportes, la droga que comercializan en mayor medida los narcomenudistas pertenecientes a las bandas locales son la marihuana, seguida por la cocaína, el "crack", las metanfetaminas, la heroína y diversos psicotrópicos.

Datos de inteligencia alertan además que varias bandas locales, principalmente las vinculadas con las mafias mexicanas, en su afán de mantener e incrementar sus ganancias han aumentado su actividad criminal en las fronteras de Estados Unidos con México y Canadá.

Por ejemplo, bandas como la "Mexikanemi", "Hermanos Pistoleros Latinos" y "Texas Sindicate" luchan por el control de las rutas de estupefacientes en las áreas fronterizas de Del Río/Eagle Pass, Laredo, Río Grande Valley y otras zonas del sur de Texas.

En tanto, en el sur de California, concretamente en el perímetro de San Diego y Los Angeles, los "Sureños", "18th Street" y "Mexican Mafia" se disputan la droga que introducen los carteles a través de Tijuana.

La problemática se extiende ya hasta la frontera con Canadá, concretamente en la zona de Nueva Inglaterra, donde los "Hells Angels" distribuyen la mayor parte de la marihuana, cocaína y heroína traficada por los cárteles de Sinaloa y del Golfo.

En el sur las "street gangs" distribuyen estupefacientes en ciudades como San Diego, Los Angeles. Nogales, Columbus, El Paso, Las Cruces, Eagle Pass, Dallas, Houston, Nueva Orleans, Miami, Orlando y Jacksonville, entre otras.

En el norte destacan Helene, Idaho Falls, Milwaukee, Minneapolis, Detroit, Chicago, Indianapolis, Cleveland, Cincinatti, Pittsburgh, Buffalo, Louisville, Kansas City y Salt Lake City.

A su vez, la costa oeste de Estados Unidos es la zona de mayor influencia de las bandas callejeras dedicadas al narcomenudeo en ciudades como San Francisco, San Isidro, Oakland, San José, Sacramento, Fresno, Portland y Seattle, entre otras.

En tanto, en la Costa Este se registra una alta actividad de narcomenudistas principalmente en Charlotte, Atlantic City, Philadelphia, Baltimore, Nueva York y Boston.

Su actividad se evidenció con el incremento de las detenciones y los procesos relacionados con los delitos contra la salud en Estados Unidos, pues en 2007 los agentes federales y estatales realizaron 1.8 millones de arrestos relacionados con el tráfico de drogas.

Para septiembre del año pasado al menos 100,000 reclusos en prisiones federales fueron consignados y sentenciados por delitos contra la salud, lo que representa más de 52% del total de la población penitenciaria del orden federal.

El análisis coordinado por el Departamento de Justicia estadunidense hace énfasis en que el éxito de los grupos criminales mexicanos radica en la sofisticación de sus métodos de comunicación y coordinación con los delincuentes de esa nación.

Los miembros de estos grupos operan mediante el uso de protocolos de Internet, tecnología satelital, mensajes encriptados, teléfonos móviles, radios de dos vías y mensajes de texto.

Además se presume que las "street gangs" aliadas con los delincuentes organizados han contribuido a facilitar el tráfico de armas hacia México, que tiene como destinatarios a los miembros del crimen organizado.

El estudio revela finalmente que las bandas coludidas con los narcotraficantes mexicanos han expandido sus operaciones de tal forma que ya alcanzan los territorios extracontinentales de Estados Unidos, es decir las capitales de Alaska, Anchorage, y de Hawai, Honolulu.

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