Pakistán comienza a reconocer amenaza del Talibán: EU
Washington.- Pakistán empieza a reconocer la gravedad de la amenaza planteada por la insurgencia extremista que está invadiendo zonas urbanas importantes, afirmó el jueves la secretaria de estado Hillary Rodham Clinton.
Clinton dijo a un subcomité de asignaciones que el gobierno de Barack Obama trabaja para persuadir al gobierno paquistaní de abandonar su tradicional noción de India como amenaza para preocuparse más por los extremistas islámicos.
``Cambiar paradigmas y modos de pensar no es fácil, pero creo que hay una conciencia creciente, no sólo en el gobierno paquistaní sino en el pueblo paquistaní, de que esta insurgencia que se aproxima cada vez más a las principales ciudades representa tal amenaza'', dijo.
El miércoles, Clinton dijo a otro comité de la Cámara de Representantes que, a su juicio, el gobierno de Pakistán ``básicamente está cediendo ante el Talibán y los extremistas''.
El jueves informó que el enviado especial del gobierno a Pakistán y Afganistán, Richard Holbrook, sostuvo ``conversaciones dificultosas y específicas'' con una amplia gama de paquistaníes sobre la necesidad de actuar de manera más efectiva contra los insurgentes.
``Aquí hay una oportunidad significativa para que trabajemos en colaboración con el gobierno paquistaní a fin de ayudarle a conseguir el apoyo que necesita para concretar ese cambio de mentalidad y actuar más enérgicamente contra esta amenaza'', dijo. ``No hay promesas. Deben hacerlo''.
La secretaria de estado se topó con el escepticismo de ciertos miembros del comité que expresaron dudas sobre la posibilidad de éxito en Pakistán. El representante demócrata David Odey le manifestó su preocupación de que la agenda del gobierno _nacional y exterior_ pudiera verse ``devorada'' por el problema Pakistán-Afganistán.
Grupos paramilitares de Pakistán fueron desplegados para proteger edificios gubernamentales y puentes en un distrito que recientemente fue infiltrado por el Talibán y que se vio atacado el jueves por pistoleros que mataron a un policía, informaron las autoridades.
El ataque en el distrito de Buner probablemente intensificará la preocupación sobre la viabilidad de un acuerdo respaldado por el gobierno que impone la ley islámica en un amplio sector del noroeste del país a cambio de paz con los extremistas del Talibán en el vecino Valle de Suat.
En los últimos días, los milicianos de la región entraron en gran número en Buner, donde establecieron retenes, patrullaron caminos y provocando temor en una región ubicada a 97 kilómetros (60 millas) de Islamabad.
El despliegue exacerbó las críticas de que el acuerdo únicamente serviría para fortalecer a los extremistas, quienes ampliarían su dominio sobre otras zonas de la provincia, que es fronteriza con Afganistán.
Una de las voces más críticas al acuerdo es la del gobierno de Estados Unidos.
Seis pelotones fronterizos llegaron el miércoles a Buner, dijo Syed Mohammed Javed, un funcionario del gobierno que supervisa el área cubierta por el acuerdo de paz. No dijo si la movilización era en respuesta directa a la presencia talibana, pero agregó que los ancianos tribales se reunían para evaluar la situación.
El jueves, pistoleros dispararon contra un convoy de seguridad que incluía algunos de los efectivos fronterizos. El tiroteo mató a un policía de escolta e hirió a otro en la zona de Totalai, dijo Hukam Khan, un funcionario policial del área.
El mayor general Athar Abbas, vocero del ejército paquistaní, insistió en que la situación en Buner no era tan nefasta como algunos la habían pintado, y dijo que los milicianos estaban en control de menos del 25% del distrito, principalmente en el norte.
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