primarias de New Hampshire
Trump y Sanders consiguen sus tan anhelados primeros lugares
En el recuento de las primarias de New Hampshire, Bernie Sanders consiguió al menos 13 de los delegados demócratas, mientras Donald Trump obtuvo al menos 10 delegados.
Dan Balz , Julieta Eilperin y David A. Fahrenthold / The Washington Post
Feb 10, 2016 |
0:43
Foto: AP
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Manchester. El senador Bernie Sanders y el multimillonario Donald Trump fueron los ganadores de las primarias presidenciales demócratas y republicanas en New Hampshire, la noche de ayer; las victorias fueron decisivas, por lo que el principal drama de la noche se trasladó hacía los republicanos que luchaban por el segundo, tercer y cuarto lugar.

El gobernador de Ohio, John Kasich, se proyectó para terminar en el segundo lugar republicano, un candidato relativamente moderado que podría enfrentar un momento difícil, al tratar de conseguir los mismos resultados en los próximos estados primarios. Después de Kasich, hubo una carrera muy reñida para el tercer lugar, entre el senador Ted Cruz —que ganó los caucus de Iowa la semana pasada— y el exgobernador de Florida, Jeb Bush.

Detrás de todos ellos estaba el senador Marco Rubio, que había sido visto como el rival más fuerte de Trump, hasta su desastrosa actuación en el debate republicano del sábado, en donde respondía de manera repetitiva a los ataques del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Aunque los ataques de Christie no parecieron haberlo ayudado, ya que se mantenía por detrás de Rubio.

Los resultados de los rivales de Trump no son muy buenas noticias para éste, ya que es probable que un gran número de ellos continuará en las próximas primarias, dividiendo a los votantes que quieren ver derrotado a Trump.

En la carrera demócrata, Sanders se proyectó desde un inicio como el ganador sobre la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, que había sido vista como gran favorita de su partido hace un año.

“Hace nueve meses, comenzamos nuestra campaña en New Hampshire, no teníamos organización de la campaña. No teníamos dinero”, dijo Sanders a sus seguidores. “Y esta noche, con lo que parece ser un número sin precedentes de votantes, ganamos”, comentó Sanders.

Además, explicó que el entusiasmo mostrado por sus partidarios en New Hampshire podría ser replicado en otras primarias y en las elecciones generales, con un fuerte mensaje de izquierda a nuevos votantes. “¡Eso es lo que va a pasar por todo este país!”, refirió el candidato demócrata.

Sanders es un “socialista democrático”, autoidentificado, poco conocido fuera de Washington y su estado natal, Vermont. Pero construyó un movimiento masivo con ataques vehementes sobre el poder de Wall Street, y la promesa de una “revolución política” que proporcionaría un seguro de salud universal, dirigido por el gobierno y haciendo pública y gratuita la matrícula universitaria.

La derrota de Clinton en New Hampshire fue tan rotunda —y esperada— que la campaña de Clinton la reconoció inmediatamente, cuando las urnas cerraron a las 8 de la noche, a través de un comunicado, minimizando la importancia de New Hampshire, un estado que Clinton ganó en el 2008. Su campaña se comprometió a luchar en marzo, incluyendo los comicios próximos en Nevada y Carolina del Sur. La campaña de Clinton ha dicho que espera hacer mucho más entre los votantes latinos y afroamericanos que Sanders.

Entre los republicanos, la victoria de Trump —a pesar de que había sido predicha por semanas— es todavía un giro notable. El verano pasado, Trump parecía una idea de último momento, en una carrera que parecía iba a ser dominada por el exgobernador de Florida, Jeb Bush.

Pero la experiencia televisiva de Trump lo convirtió en una figura dominante en los primeros debates, en los que otros candidatos parecían seguros de cómo manejar a un candidato que insultaba su apariencia y les dijo que callaran. El mensaje contundente de Trump, que prometía un enorme muro en la frontera sur y un programa para deportar a 12 millones de inmigrantes indocumentados, resonó en los votantes que sentían que su partido los había ignorado por mucho tiempo.

“Vamos a hacer algo tan bueno y tan rápido y tan fuerte, y el mundo volverá a respetarnos, créanme”, dijo Trump en su discurso triunfal.

En su evento de victoria, Sanders dijo que el triunfo envía un mensaje “que resonará de Wall Street a Washington, de Maine a California. Y es que el gobierno de nuestra grandiosa nación pertenece a todo el pueblo y no sólo a un puñado de adinerados contribuyentes de campaña y sus super-PAC”.

Sobre el recuento tras las primarias de New Hampshire, Bernie Sanders consiguió al menos 13 de los delegados demócratas y Hillary Clinton tendrá al menos nueve. Quedan dos delegados aún por asignar.

En la carrera general por los delegados, Clinton suma 394, mientras que Sanders tiene 42 delegados. Conseguir la candidatura demócrata a la presidencia requiere 2,382 delegados.

En la carrera republicana, Donald Trump consiguió al menos 10 delegados y John Kasich ganó al menos tres. Ted Cruz y Jeb Bush obtendrán al menos dos, y quedan seis por asignarse.

En la carrera general, Trump lidera con 17, le sigue Cruz con 10 y Marco Rubio tiene siete. Kasich suma cuatro y Bush tres. Hacen falta 1,237 delegados para obtener la candidatura republicana.

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