debate republicano
Candidatos muestran su lado agresivo
El debate fue realizado en Carolina del Sur, un estado conocido por su política agresiva y que celebrará sus primarias republicanas el próximo 20 de febrero.
Julie Pace y Will Weissert / The Washington Post
Feb 14, 2016 |
21:41
Foto: AP
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Greenville. Los aspirantes republicanos a la presidencia de EU chocaron el sábado en materia de inmigración y política exterior, en un animado debate marcado por la muerte del juez del Supremo, Antonin Scalia, unas horas antes de que los precandidatos subieran al escenario.

El debate, que comenzó con un minuto de silencio por Scalia, no tardó en convertirse en una pugna entre Trump y Bush, y después entre Trump y Cruz. Las disputas pusieron de relieve la mala relación entre el magnate multimillonario y sus rivales, mientras la campaña llega a Carolina del Sur, un estado conocido por su política agresiva y que celebra sus primarias republicanas en una semana.

Trump, que interrumpió con frecuencia a sus rivales, arremetió contra Cruz después de que el senador de Texas pusiera en duda su credibilidad como conservador, y acusó a Cruz de ser “el mayor de los mentirosos” y “un tipo ruin”. También acusó a Bush de mentir sobre el historial de negocios de Trump y afirmó que George Bush mintió al público sobre la guerra de Irak. Trump fue abucheado con júbilo por el público en Greenville, Carolina del Sur, un estado donde la familia Bush es popular entre los republicanos.

El gobernador de Ohio, John Kasich, intentó poner sobre la mesa las altas apuestas de estos comicios, entre las encendidas discusiones de sus competidores. “Creo que si no detenemos esto, nos preparamos para perder las elecciones ante Hillary Clinton”, dijo Kasich.

Las advertencias del gobernador no lograron disuadir mucho a sus combativos colegas.

Cruz y el senador Marco Rubio reanudaron sus discusiones sobre la inmigración. Cruz acosó a Rubio por defender un proyecto de ley fallido que habría creado una vía a la ciudadanía para muchos inmigrantes que viven en el país. Cruz también acusó a Rubio de mostrar una cara más moderada cuando habla en medios en español, en un intento de ganarse a los hispanos. “No sé cómo sabe lo que dije en Univisión, porque no habla español”, replicó Rubio.

Rubio se mostró más ágil en el debate del sábado, en el que incluyó una sólida defensa de su propuesta de introducir una tasa fiscal corporativa de 25%, que no es una rebaja fiscal tan considerable como alegan muchos de sus rivales.

Apenas seis participantes ocuparon el escenario. Pero la carrera republicana sigue envuelta en incertidumbre y la cúpula del partido sigue confiando en que alguno de los candidatos de la corriente tradicional logre hacer frente a Trump y Cruz. Muchos líderes de la formación creen que ninguno de esos dos aspirantes podría ganar en noviembre.

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