podría causar importantes cambios
Muerte de Scalia socava confianza de conservadores
Republicanos prometen rechazar cualquier propuesta del presidente Barack Obama para llenar el vacío en la Corte Suprema de EU.
Robert Barnes y Terri Rupar / The Washington Post
Feb 14, 2016 |
21:46
Antonin Scalia, el influyente conservador y miembro más provocador de la Corte Suprema, falleció a los 79 años. Foto: AP
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La repentina muerte de Antonin Scalia cambia la dinámica de la Corte Suprema de Estados Unidos y socava las esperanzas conservadoras de largo alcance sobre victorias en las controversias sociales importantes, como el aborto, la inmigración y los sindicatos.

Independientemente de la batalla entre el presidente Obama y los líderes republicanos en el Senado sobre un sucesor, la ausencia de Scalia inclina la balanza de la corte actual y podría atenuar el impacto de las controversias que dominan las conversaciones políticas de la nación.

También afectará el próximo mandato. Si los republicanos cumplen su promesa de no confirmar a cualquiera que Obama nomine, se tendrá un impacto dramático en los casos aceptados por un tribunal de sólo ocho miembros. Un tribunal dividido a partes iguales significaría defender los casos ganados en los tribunales inferiores, algo que los liberales estaban tratando de preservar.

Si la corte vota cuatro contra cuatro en un caso, el fallo simplemente afirma la decisión del tribunal de apelaciones del que procedió, sin que sirva de precedente a nivel nacional.

En algunos casos, como el de que sí Obama utilizo adecuadamente sus poderes para proteger a millones de inmigrantes ilegales de la deportación, un tribunal dividido podría rechazar las posibilidades de aplicación del programa del presidente. Esto se debe a que un panel de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito falló en su contra. Pero la ausencia de Scalia podría restringir que el tribunal tome una decisión de mayor alcance sobre los poderes del presidente.

En algunos casos, una disminución de la mayoría conservadora podría darle victorias inesperadas a los liberales.

La muerte de Scalia podría incluso afectar los casos que aún no tienen una decisión del tribunal. La semana pasada, el tribunal, en una votación de cinco a cuatro, detuvo la implementación de la ambiciosa propuesta de Obama para limitar las emisiones de carbono y reducir el calentamiento global, mientras que el plan fue desafiado.

Más tarde, después de conocer la muerte de Scalia, el presidente Barack Obama declaró que buscaría llenar la vacante en la Corte Suprema, abriendo las puertas a una acalorada y probablemente prolongada batalla con los republicanos en el Congreso, en un año electoral. Obama dijo que una nominación era “superior a cualquier partido”.

Con media decena o más de casos importantes ante la corte, Obama dijo que planea “cumplir mi responsabilidad constitucional para nominar a un sucesor en el debido tiempo”.

El Senado deberá tener “tiempo de sobra (...) para dar a esa persona una audiencia justa y un voto puntual”, agregó.

Con muchos casos decididos recientemente en la corte por márgenes de cinco a cuatro, el asiento vacante podría tener grandes repercusiones, tanto en el plano jurídico como en la contienda presidencial.

Las declaraciones de Obama siguieron a las de republicanos que no perdieron el tiempo argumentando que Obama debería dejar a su sucesor la nominación del nuevo magistrado.

“El pueblo estadounidense debería tener una voz en la selección de su próximo magistrado de la Corte Suprema”, dijo el senador Mitch McConnell, líder de la mayoría en la Cámara Alta. “Por lo tanto, esta vacante debería ser llenada hasta que tengamos un nuevo presidente”.

Su postura fue imitada por un par de senadores que buscan la nominación presidencial del Partido Republicano: Ted Cruz y Marco Rubio.

Cruz describió la situación en un tono sombrío, diciendo que permitir a Obama nominar a otro juez del Supremo supondría que los republicanos perdieran el control de la Corte Suprema durante una generación.

La precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton dijo que los republicanos que piden que el asiento continúe vacante “deshonran nuestra Constitución”.

La lucha en el Senado por la nominación, la tercera de Obama para tal cargo, podría determinar el tenor de gran parte del año final de Obama en la Casa Blanca, y rebotar a través de la contienda para sucederlo.

Obama, quien ya tiene poca buena voluntad en el Capitolio, enfrenta la dura oposición de republicanos hambrientos de la oportunidad de empujar más hacia la derecha la Corte Suprema.

Un proceso de confirmación dura normalmente más de dos meses, pero podría ser alargado más por el Senado, de mayoría republicana.

Senadores demócratas dejaron claro que trabajarían vigorosamente para evitar que los republicanos traten de que se agote el tiempo. Rápidamente ofrecieron contrargumentos.

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