Elegir a un nuevo juez de la corte suprema, un reto para Obama
Para los demócratas, ésta es una gran oportunidad, ya que el tribunal se ha inclinado más hacia la derecha.
Associated Press
Feb 16, 2016 |
23:36
El problema de Obama es la manera de lidiar con la intensa oposición de los republicanos para nombrar al candidato. Foto: AP
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Washington. Para la mayoría de los presidentes escoger un juez de la Corte Suprema es una tarea difícil. Pero para Barack Obama, será un verdadero laberinto. Tras el fallecimiento del juez Antonin Scalia, la Casa Blanca ha dejado en claro que a pesar de ser un año electoral, cumplirá con su deber constitucional de nombrar a alguien al estrado del máximo tribunal del país.

Ello implica que el equipo legal de la presidencia, además de sus máximos asesores políticos, están evaluando una maraña de factores políticos, legales e incluso personales.

Si Obama nombra a alguien con buenas credenciales y con capacidad de ser aprobado por la rama legislativa, podrá influenciar la tendencia del tribunal por una generación futura. Si se equivoca y nombra a alguien sin el estatus requerido, la tarea quedará en manos de su sucesor.

Para los demócratas, ésta es una oportunidad histórica. Las vacantes más recientes en la Corte Suprema han sido llenadas por presidentes republicanos, por lo cual el máximo tribunal se ha inclinado hacia la derecha.

“La Corte Suprema desde hace tiempo no es reflejo de la voluntad popular”, dijo Gregory Craig, quien fue asesor legal de Obama. “Ésta es la primera vez en muchos, muchos años que tenemos la oportunidad de ajustar la tendencia de la Corte Suprema con la opinión pública general”.

Mientras más temprano se nomine a un candidato, más tiempo tendrá para convencer al Senado, dominado por republicanos, a que someta el asunto a una votación.

El dilema de Obama es cómo lidiar con la intensa oposición de los republicanos para nombrar a un candidato. Apenas horas después del fallecimiento de Scalia el sábado, los republicanos reclamaron que Obama debería dejar el asunto a su sucesor.

Obama hizo caso omiso a la retórica, pero seguramente es algo que tiene en mente. Debido a que es un año electoral, Obama podría sentir la presión de nominar a alguien que consiga el favor de los senadores republicanos.

Sin embargo, si los republicanos insisten en oponerse siquiera a que Obama trate de llenar la vacante, para el presidente no tendría mucho sentido tratar de congraciarse con ellos. Entonces tendría más sentido ganarse el favor de los militantes de su propio partido y la pregunta entonces pasa a ser: ¿cuál es la probabilidad de que el asunto llegue a una votación?

“No sería la primera vez que los republicanos se llenan la boca con retórica grandilocuente y después perciben la realidad de la situación”, opinó el lunes el portavoz presidencial Eric Schultz.

Si los republicanos se niegan a considerar una votación, ello podría tener consecuencias para el máximo tribunal, dijo Schultz, como, por ejemplo, que las votaciones queden empatadas, con lo cual se impondría la decisión de una instancia inferior.

Schultz dijo que el presidente usará el mismo criterio que usó para elegir a Sonia Sotomayor, la primera hispana que ocupa un asiento en el tribunal, y a Elena Kagan, quien era entonces procuradora general. En esos casos y en sus designaciones a tribunales inferiores, Obama ha demostrado su tendencia a escoger jueces de minorías étnicas o mujeres.

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