el cese al fuego se debilita
Rusia y EU se acusan mutuamente por ataques vs civiles
Los combates se intensificaron desde que las fuerzas de al-Assad, respaldadas por Rusia, avanzaron sobre las posiciones rebeldes en el norte de Siria.
En el norte de Siria, al menos dos escuelas y cuatro hospitales se vieron afectados por los ataques aéreos. Foto: AFP
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Moscú. Rusia negó los informes que lo acusaban de ser el responsable de lanzar ataques aéreos contra un hospital en el norte de Siria, lo que complica los esfuerzos de la ONU para negociar un alto el fuego para impulsar un mayor acceso humanitario.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, llamó a los informes sobre el ataque al hospital “acusaciones sin fundamento” y comentó que aviones de guerra estadounidenses eran los responsables. EU está llevando a cabo ataques aéreos en Siria contra supuestos objetivos del Estado Islámico.

Los aviones estadounidenses no volaban en la región, ni tampoco ninguno de los aliados de EU, respondió el portavoz del Pentágono, Peter Cook. Mientras que el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, culpó a Rusia por los ataques aéreos.

Al menos siete personas murieron en el ataque del lunes por la mañana, de acuerdo con Médicos sin Fronteras, el encargado de administrar el hospital. El portavoz sobre los derechos humanos de la ONU, Rupert Colville, dijo que el ataque “puede constituir un crimen de guerra”.

Las declaraciones llegaron con el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, quien se reunió con el ministro de Exteriores de Siria en la capital Damasco. De Mistura presionó para acceder “sin obstáculos” a las poblaciones asediadas en toda Siria, dijo su portavoz Jessy Chahine.

La prioridad de las Naciones Unidas es el “acceso humanitario a las zonas sitiadas, para cualquier persona que está en ellas”, dijo de Mistura, y agregó que es “el deber del gobierno de Siria” llegar a los civiles sirios sitiados.

En el norte de Siria, al menos, dos escuelas y cuatro hospitales se vieron afectadas por los ataques aéreos del lunes, según la ONU.

La UNICEF anunció que aún trataba de evaluar el impacto de los ataques en dos hospitales en el norte de Siria. Las imágenes de vídeo de las instalaciones en una parte del hospital —en el área de niños y maternidad— mostraban el llanto de los bebés en incubadoras, y el sonido constante de sus alarmas.

“El personal de la UNICEF está trabajando con nuestros socios para verificar el número de víctimas, incluyendo niños muertos y heridos en los ataques”, dijo su portavoz Kieran Dwyer.

El portavoz sobre los derechos humanos de la ONU, Rupert Colville, calificó el incidente de “indignante”, informó a la agencia de noticias Reuters. “Todas las normas y reglas sobre conducción de la guerra acaban de ser atropelladas en Siria”, dijo.

Los combates se han intensificado en el país desde que las fuerzas del gobierno sirio —incluyendo combatientes iraquíes e iraníes respaldados por Rusia— avanzaron sobre las posiciones rebeldes en el norte del país, este mes.

Rusia intervino en los cinco años de conflicto para evitar que su aliado, el presidente sirio Bashar al-Assad fuera derrocado por los rebeldes.

Las ganancias del gobierno llegaron cuando Rusia y Estados Unidos se reunieron en Ginebra para mantener conversaciones de paz que rápidamente colapsaron. De Mistura está trabajando para traer de nuevo a las partes interesadas a la mesa para una nueva ronda de conversaciones a partir del 25 de febrero.

Por su parte, el gobierno estadounidense, frustrado por la continua violencia en Siria, criticó a Rusia por sus ataques “inaceptables” que dificultan implementar un cese al fuego en el país árabe. Washington y Moscú anunciaron que el cese al fuego comenzaría el 19 de febrero, con lo que generaron esperanzas de un gran avance en una guerra que se ha extendido casi cinco años; ha derivado en la muerte de más de 250,000 personas; ha agobiado a Europa con su peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial y ayudó al surgimiento del grupo extremista Estado Islámico.

Pero Mark Toner, sólo hizo énfasis en la necesidad de “ver algunos avances en un cese de las hostilidades en los próximos días”. Indicó que no podía “decir categóricamente que(...) debe haber un cese de hostilidades” para el viernes.

Toner culpó a Rusia del impasse, censurándola por los ataques “inaceptables” a hospitales y civiles. Moscú debe ejercer influencia sobre el gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad, con el fin de que detenga sus ofensivas de infantería, agregó el funcionario estadounidense. El Kremlin dice que su blanco son los terroristas, no los civiles.

El cese al fuego anunciado por el secretario de Estado John Kerry y su contraparte ruso, la semana pasada, parece muy improbable que se aplique en este momento. Toner dijo que un equipo especial encabezado por Estados Unidos y Rusia, que se supone establecerá los detalles de la tregua, ni siquiera se ha reunido. Expresó su esperanza de que el miércoles se lleve a cabo una reunión inicial.

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