elecciones presidenciales
Le Pen fue centro de tensión en debate
Los principales aspirantes a la presidencia de Francia protagonizaron un acalorado primer debate, en el que la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, fue el blanco de la mayoría de las críticas lanzadas por sus rivales.
Emmanuel Macron (segundo de izquierda a derecha), es el favorito para ganar la segunda vuelta de las elecciones. Foto: AFP
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Los principales aspirantes a la presidencia de Francia protagonizaron un acalorado primer debate, en el que la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, fue el blanco de la mayoría de las críticas lanzadas por sus rivales.

A poco más de un mes de las elecciones, la presidenta del ultraderechista Frente Nacional lidera la intención de voto para la primera vuelta de las presidenciales, galvanizada por el Brexit y la victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

El centrista Emmanuel Macron, que pisa los talones de Le Pen en los sondeos, acusó a su principal rival de “dividir a los franceses” con sus “provocaciones” durante un encendido debate sobre el burkini, el traje de baño que utilizan algunas musulmanas y que creó una polémica en Francia el verano pasado.

“Usted no quiere ver la gravedad real de lo que ocurre en nuestro país, hace unos años no había burkinis en nuestras playas”, respondió Le Pen, quien dijo querer poner fin a la inmigración, “legal e ilegal” en Francia.

Le Pen exigió “fronteras nacionales” argumentando que “no se puede confiar en una Grecia arruinada o una Italia sumergida para controlar un flujo (de migrantes) que llega de manera continua”.

Fillon busca enterrar escándalos

Por su parte, el candidato de la derecha, François Fillon, quien se presenta a las elecciones imputado por desvío de fondos públicos, intentó dar un impulso a su alicaída campaña centrándose en el programa de fuerte corte liberal con el que alcanzó la victoria en las primarias de la derecha en noviembre.

“Quiero ser el presidente que liberará a los franceses del exceso de burocracia”, declaró el candidato conservador, prometiendo llevar a Francia a ser la primera economía de Europa en 10 años.

Fillon, hasta hace poco gran favorito para ocupar el Elíseo, fue imputado la semana pasada por desvío de fondos públicos y apropiación indebida de bienes sociales por el caso de los empleos presuntamente ficticios de su esposa e hijos como asistentes parlamentarios.

De acuerdo con las encuestas, Le Pen y Macron son los dos favoritos para suceder al impopular presidente socialista François Hollande, quien renunció a presentarse a un segundo mandato.

Sin embargo, el alto número de indecisos, alrededor de 40% según las últimas encuestas, hacen imposible prever con certitud el desenlace de estos comicios, uno de los más imprevisibles de la historia reciente de Francia.

El socialista Benoît Hamon y el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, quienes se sitúan en cuarta y quinta posición en los sondeos, respectivamente, aprovecharon esta cita para intentar captar a los indecisos. Con el debate comienza una campaña inédita porque los partidos del centro, como el Socialista y los Republicanos, no son favoritos.

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