corea del norte
Amenaza estalla junto a misil
Desfile majestuoso para festejar 105 años del nacimiento del padre de la nación. Varios misiles fueron mostrados frente al presidente Kim.
Anna Fifield / The Washington Post
Abr 16, 2017 |
21:53
Kim Jong-un fracasa al lanzar un cohete de largo alcance. Foto: AP
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Con el típico tono de fanfarronería que sólo un estado totalitario puede presumir, el sábado Corea del Norte hizo alarde de que sus misiles que se encuentra elaborando podrían alcanzar a Estados Unidos y, con ello, estar preparados para “una guerra nuclear”.

Para traducir el logro en una fiesta, el gobierno de Kim Jong-un organizó un desfile conmemorando 105 años del fundador del país y abuelo del actual presidente, Kim Il-Sung.

Un relajado Kim Jong-un se mantuvo sonriente en un balcón mientras decenas de miles de soldados pasaban frente a él y en el cielo se podía ver que un conjunto de aviones formaba el número 105.

Durante el festejo, Choe Ryong-hae, un asesor del presidente, dijo: “Vamos a responder a una guerra total con una guerra total y una guerra nuclear propia”.

Pero muy pronto se vino abajo su ánimo festivo. El misil balístico de prueba que fue disparado desde el área de Sinpo a las 6 de la mañana fracasó al estallar justo en el momento en que fue detonado en una base aérea.

“No nos sorprendió, estábamos anticipándolo”, dijo un asesor de política exterior de la Casa Blanca a periodistas que viajaban con el vicepresidente Mike Pence a Seúl.

Como resultado, Estados Unidos no necesita “gastar recursos contra eso”, comentó.

Trump, jugando golf

A medida que las tensiones con Corea del Norte avanzaban hacia el fin de semana, Trump pasó las mañanas del viernes y sábado jugando al golf en su club privado en West Palm Beach, Florida, saludando a los socios del club.

El secretario de Defensa, James Mattis, comentó que el presidente Trump no había dicho ni media palabra sobre el lanzamiento infructuoso. “El presidente y su equipo militar están al tanto del lanzamiento del misil de Corea del Norte”, dijo Mattis en un comunicado. “El presidente no tiene más comentarios por hacer”, expresó.

El misil fue lanzado al mar frente a la costa este de la Península coreana donde un grupo de barcos de la Armada estadounidense se encuentran rondándola.

Los barcos estadounidenses tienen la capacidad de derribar misiles enemigos y lanzar misiles propios.

Aunque el misil que fue detonado estalló al instante de su salida, expertos advierten que los científicos de cohetes de Corea del Norte aprenden algo de sus fracasos lo que podría generar que en un futuro logren desarrollar pruebas exitosas.

“Ésta fue una promesa de tener capacidades futuras más que una demostración de fuerza actual”, dijo Joseph Cirincione, presidente del Fondo Ploughshares, que trata de detener la propagación de armas nucleares. “No sabemos si realmente hay un misil nuclear de largo alcance en manos de Corea del Norte, pero ciertamente vendrá uno”.

Analistas extranjeros consideran que el régimen de Corea del Norte aprovecha las pruebas de misiles y los ensayos atómicos para mejorar la imagen de Kim Jong-un dentro de su país, y presionar políticamente a Seúl y a Washington.

Es un hecho que después del intento del fin de semana, la intención del presidente Kim Joung-un es desarrollar un misil que alcance a Estados Unidos.

Muestra fuerza

Los expertos quedaron atónitos ante la gran cantidad de nuevos misiles que fueron exhibidos durante el desfile, incluyendo, al parecer, un nuevo y desconocido tipo de misil balístico intercontinental.

Pero si bien el desfile mostró una disposición para la guerra, Corea del Norte insiste desde hace tiempo en que sus objetivos son la paz y su propia supervivencia, con su creciente arsenal como una forma de asegurar que el gobierno de Piongyang no será derrocado fácilmente.

El gobierno de Corea del Norte vio la caída de Sadam Huseín en Irak y Muamar el Gadafi en Libia —ninguno de los cuales tenía armas nucleares— como prueba del poder de estas armas.

“Será el mayor de los errores de cálculo, si Estados Unidos nos trata como a Irak y Libia, que viven destinos miserables como víctimas de agresión, y Siria, que no respondió de inmediato a pesar de haber sido atacada”, afirmó el viernes en un comunicado el jefe del Estado Mayor del ejército norcoreano, según la agencia oficial de noticias.

Habrá que esperar la forma en que responderá el presidente Kim Joung-un ante el fracaso. No es un personaje a quien le gusten los fracasos de su gobierno, y mucho menos las críticas.

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