Donald Trump
La impertinencia del presidente, riesgo de la diplomacia
Tal vez mi advertencia no fue lo suficientemente fuerte, dijo el presidente Trump en New Jersey.
Associated Press
Ago 10, 2017 |
21:15
Paréntesis vacacional. Donald Trump conversa con reporteros en el club de golf en Bedminster en New Jersey. Foto: Reuters

Justo cuando la estrategia del presidente de Estados Unidos Donald Trump para Corea del Norte estaba empezando a arrojar dividendos, la encendida retórica del dirigente complica la jugada.

Por fin, su gobierno parecía estar hablando con una única voz en un tema clave de seguridad nacional, algo que parecía imposible en sus seis primeros meses en la Casa Blanca. Pero la situación cambió drásticamente tras su amenaza de golpear a Pyongyang con “fuego y furia como el mundo nunca ha visto” si volvía a provocar a Washington.

Al avivar la tensión, Trump podría haber socavado también la única perspectiva seria de resolver la crisis de Corea del Norte: la cooperación exitosa con China.

La estrategia de Trump se ha basado en una delicada acción diplomática en dos fases: incrementar la presión sobre China con la esperanza de que, a su vez, Beijing utilice su influencia para hacer que Corea del Norte abandone sus aspiraciones nucleares. China apoyó a Trump al revelar que cumpliría las sanciones contra de Kim Jong-un.

En este sentido, la declaración de Trump parece encajar en un patrón en el que el republicano se convierte en su mayor obstáculo para lograr sus objetivos.

Esta tendencia se ha repetido varias veces, incluyendo el cese del exdirector del FBI que había estado investigando la posible implicación de Rusia en su campaña, sus comentarios sobre el “veto musulmán” que ahogaron su decreto migratorio en los tribunales, y su decisión de alinearse con Arabia Saudí frente a Qatar en la crisis del Golfo Pérsico mientras Washington intentaba mediar en el conflicto.

Trump es enemigo de Trump.

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