análisis
El tiempo para el sentido común pasará pronto
En 1977, un millón de personas se manifestaron en Barcelona para exigir la restauración del gobierno de Cataluña.
David Gardner
Sep 13, 2017 |
22:45
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En 1977, un millón de personas se manifestaron en Barcelona para exigir la restauración del gobierno de Cataluña.

Fue un ejemplo festivo de unidad entre partidos que puso de manifiesto el papel de liderazgo que Cataluña iba a desempeñar en forjar el consenso que llevó la transición española a la democracia. Pero 40 años después la situación es muy distinta.

En la Diada del 11 de septiembre de este año, los que se manifestaron fueron los separatistas que quieren la independencia de Cataluña, como han hecho desde 2012. Estas manifestaciones no han conseguido nada tangible, pero ponen en peligro el orden democrático de España. Los radicales secesionistas han suplantado a los dirigentes catalanes, reavivando el nacionalismo español en el resto de España y dividiendo a la izquierda en Cataluña y en todo el país.

En comparación con la protesta cívica de esta semana, el espectáculo de la policía española tratando de confiscar urnas y papeletas electorales ilícitas no es edificante.

Cuando Rajoy subió al poder, se negó a discutir un término medio entre el statu quo y la separación que según las encuestas apoyaba la mayoría de los catalanes: una Cataluña con mayor autonomía fiscal y un poder más descentralizado.

Si Madrid continúa utilizando la constitución española como algo inamovible en lugar de como un documento vivo que sirva a los intereses de un estado moderno dinámico y en evolución, el tiempo para que impere el sentido común se acabará pronto.

No lo olvidemos.

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