Bonos M, sin efecto por cambios en el gabinete
José Arnulfo Rodríguez San Martín*
Bien puede decirse que el comportamiento semanal del mercado reflejó el efecto de una noticia positiva, el fuerte descenso de la inflación, neutralizado por un entorno adverso de elevada volatilidad cambiaria.
De este modo, los nombramientos políticos no parecen haber despertado ninguna expectativa positiva o negativa de importancia suficiente para afectar el desempeño del mercado, que encuentra sustento en las elevadas tasas de rendimiento al vencimiento que otorgan los plazos más largos.
En lo que va del año, el mercado de bonos M presenta una ganancia efectiva promedio de 8.96%, que equivale a una tasa de rendimiento anualizada de 9.82 por ciento.
La inflación de noviembre alcanzó una tasa anual de 3.86% con un notable descenso frente a la tasa de 4.50% observada en octubre.
El menor crecimiento de los precios estuvo apoyado por el componente de mercancías, donde los alimentos procesados tuvieron el mejor comportamiento mensual desde julio del 2005 y anual desde junio del 2007; lo que permitió que la inflación subyacente presentara una tasa anual de 4.59% frente a 4.90% del mes anterior.
Por su parte, la inflación no subyacente acusó una presión estacional en los precios administrados, energía, al tiempo que los bienes agropecuarios presentaron una deflación mensual.
El tipo de cambio spot (mid) finalizó el viernes en 12.885 pesos por dólar, por lo que el peso mexicano registró una significativa depreciación semanal de 1.94%, que interrumpió el avance de semanas anteriores.
Empero, este ajuste no refleja la magnitud de la volatilidad observada en el mercado cambiario; ya que sólo el martes, el peso resintió una caída superior a 2.0% que activó el sistema de subastas de dólares a precio mínimo de Banxico, aunque sólo se requirió una moderada asignación de 11 millones de dólares.
La inestabilidad del mercado cambiario tuvo su origen en una mayor aversión al riesgo que mostraron inversionistas internacionales ante la posibilidad de bajas en la calificación soberana de Grecia por parte de Fitch, y de España por parte de Standard & Poor’s.
Nuestros economistas consideran que el peso deberá cerrar el año sobre 12.80 pesos por dólar y que existen bases económicas suficientes para esperar un tipo de cambio estable a lo largo del 2010.
*El autor de este artículo es responsable de la preparación y contenido del mismo y refleja fielmente su opinión personal. Certifica que su compensación es independiente de las opiniones aquí expresadas.







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