Unión Europea, lejos de ser perfecta
Carlos F. Pinilla*
Durante las últimas semanas ha crecido la controversia respecto de la capacidad del euro para sobrevivir a la actual crisis de deuda que se presenta en el viejo continente; las dudas se ciernen principalmente en las falencias operativas y de control que se han hecho evidentes, en detalles sobre la forma como Grecia y otros países han manipulado sus propias contabilidades nacionales, para mantenerse consistentemente por fuera de las normas establecidas en el llamado Pacto de Crecimiento y Estabilidad.
Los últimos acontecimientos evidencian serias equivocaciones de una unidad económica y monetaria que está lejos de ser perfecta y que mejor se debería entender como un “experimento” no exento de ensayos del tipo prueba y error.
Dos indicadores básicos dan una rápida y clara idea de la gravedad del problema que afrontan los países con fuertes desordenes fiscales al interior de sus economías individuales.
Evidentemente estos países se encuentran en una clara violación del límite de 3% establecido en el Tratado de Mastrich y sobre el cual se construyó la unidad monetaria paneuropea.
En todos los casos la violación es flagrante y para el caso de Grecia, España e Irlanda, con déficit públicos superiores a 10% en relación al PIB, son simplemente exagerados.
Respecto de los compromisos de pago de los próximos tres años, los montos son alarmantes e inmediatamente atraen cuestionamientos sobre las capacidades reales de pago con que cuentan estas economías para honrar sus obligaciones.
Ciertamente existe un serio desarreglo al interior de la unión monetaria europea, los excesos son más que notorios.
Los incumplimientos no se limitan a países de menor importancia, si se considera que España que gozó hasta hace poco de una de las más pujantes economías del grupo, engrosa la lista y aún más enfrenta uno de los mayores desequilibrios fiscales de la Unión.
Para hacer un poco más difíciles las cosas, no se debe olvidar que los desafíos para el euro no sólo se circunscriben a sus países miembros, por el contrario se extienden a un muy amplio contexto que es creado por una crisis financiera internacional que continúa desarrollándose y que podría presentar episodios de contagios entre diferentes regiones a nivel global.
*Carlos F. Pinilla es V.P. de Análisis y Estrategia de Mercados de Total Value Group.
cpinilla@totalvaluegroup.com







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