Flujo sobreestimado de dólares
Rodolfo Campuzano Meza*
Tal parece que las autoridades en el Banco de México subestimaron la cantidad de dólares que podrían recomprar durante marzo. No era una ta-rea fácil, pero la veloz revaluación del peso hace suponer que se subastará un monto mayor de opciones para abril.
Esta posibilidad hace prever que el destino del tipo de cambio no es en niveles mucho menores a los ya logrados.
Vayamos por partes. Al comunicar su estrategia de acumular más reservas internacionales, las autoridades establecieron un mecanismo de compra a través de la venta de opciones.
Estas opciones consisten en otorgar el derecho a cualquier intermediario de vender dólares al Banxico a un tipo de cambio preestablecido.
La regla determinada es que los tenedores de dicho derecho (de venderle dólares a Banxico) lo ejercerían siempre y cuando el tipo de cambio fix del día anterior se ubique por debajo de su promedio móvil de 20 días. Con este mecanismo las autoridades se aseguraban que no hubiera ventas a precios inferiores a los del mercado en días previos.
Parte de la intención de reestablecer este mecanismo era evitar una variación brusca de baja en el tipo de cambio. No obstante, lo que hemos visto ha sido una revaluación constante.
En un inicio, se decidió subastar US600 millones en dichas opciones. Hasta ayer se tenía conocimiento de que se habían ejercido todas las opciones.
El factor principal para que el mecanismo funcione como estabilizador es que exista suficiente incertidumbre para que los tenedores de las opciones decidan ejercerlas en la primera oportunidad. Sin embargo, si el entorno se torna favorable para el peso, o bien los flujos de dólares que entren al mercado son elevados, habrá una expectativa de baja adicional, que evitará tal ejecución y mantendrá a la baja la cotización.
Hay un reconocimiento de que el monto subastado fue insuficiente para los flujos y el ambiente favorable que tuvo el peso en marzo.
Se rumora que deberá aumentar el monto de opciones a colocar. Mientras más dólares latentes haya que Banxico pueda comprar, el movimiento de baja debería ser menos brusco. Sobre niveles muy bajos, el temor a algún rebote haría que se ejercieran las opciones de compra más rápido, estableciendo un piso más visible a la cotización.
El problema es que, como siempre, los intermediarios descubren ciertas mañas para aprovecharse del mecanismo; ha sido notorio en las últimas jornadas ver que cerca de la hora límite para ejercer los derechos de venta se generan fuertes movimientos de baja.
Por otro lado, la operación ha sido errática, los primeros 150 millones se vendieron prácticamente sin utilidad; en contraparte, ha habido días en que la diferencia de precios es elevada y aún así no se han ejercido las opciones.
Parece que marzo fue un mes de prueba para muchos.
El tipo de cambio apunta a niveles más bajos en el corto plazo. Para que tal expectativa cambie debe haber un entorno de mayor incertidumbre. Si el panorama fundamental no lo provee y Banxico desea evitar una revaluación mayor, entonces debe subastar un monto mayor de opciones o de plano brincárselas, como hizo hace dos años en que anunció compras directas al gobierno a un precio específico.
Por lo pronto, no compre dólares. Hay un ambiente muy favorable para el peso y un mecanismo que, en lugar de moderar la baja, ha propiciado un movimiento mayor. Vamos a ver que pasa.
*Rodolfo Campuzano Meza es director de Análisis de INVEX.
perspectivas@invex.com











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