Sobre el precio del petróleo
Carlos Pinilla*
Basados en la inestabilidad política en MENA (Medio Oriente y Norte de África, por su sigla en inglés), tres son los posibles escenarios para el precio del petróleo, según un documento de análisis publicado por un conocido banco de inversión, con rangos de precio así: 110-125 dólares, 125-150 dólares y 150–200 dólares.
Escenario 1: Caída de la producción en Libia e inestabilidad que se contagia en MENA. Éste es el estado actual, con una disminución de la producción en el país norafricano de 1.0 millón de barriles diarios.
El precio a futuro para entrega en abril terminó ayer lunes en 104.80 dólares por barril, unos 20 dólares menos que el techo del escenario, al cual podríamos llegar si tan sólo surgen complicaciones con las manifestaciones programadas en Arabia Saudita, país que es crítico en la balanza mundial por su papel de comodín y fuente que compensa la caída de la producción Libia.
Este escenario de precios podría ser absorbido por la economía mundial, sin mayores pérdidas en términos de crecimiento.
Escenario 2: A la caída de la producción en Libia se suma otra pérdida de producción en otro país de capacidad mediana e inestabilidad que se contagia en MENA.
A las condiciones de hoy se sumaría otra disminución de una magnitud similar a la actual. De nuevo sería Arabia Saudita que compensaría las pérdidas, pero agotando su capacidad de expandir su propia producción.
Lo que conllevaría a una situación de elevada incertidumbre, pues la inestabilidad podría crear problemas en otras zonas y presionaría gravemente el balance oferta-demanda sin que pudiera compensarse rápidamente. El resultado, los precios retornarían a los máximos del 2008.
En este punto se iniciaría un proceso de “destrucción de la demanda”. Con un significativo impacto en el ritmo de crecimiento económico en diversas zonas del globo.
Escenario 3: La inestabilidad se extiende a Arabia Saudita golpeando su capacidad de producción.
En el caso de que las revueltas lleguen a afectar al mayor productor de la OPEP y el elemento “comodín” en la ecuación petrolera mundial, el efecto en el mercado sería dramático, con una rápida y violenta escalada de los precios.
El efecto negativo sobre el crecimiento económico sería más que notable para todas las economías del mundo y un rápido proceso de destrucción de demanda surgiría.
Es difícil asignar una probabilidad específica a cada uno de los tres escenarios. Pero la curva de precios a futuros, percibida como la mejor indicación de los fundamentales del mercado, se encuentra invertida (mayores precios para entregas más cercanas, menores precios para entregas más lejanas en el tiempo).
En términos simples, actualmente se paga una prima para obtener el producto a más corto plazo, dadas la reducción de las exportaciones en Libia y el potencial de reducción en otras zonas.
Por otra parte, los datos sobre las posiciones de los operadores (compromisos de los operadores publicado por la Commodity Futures Trading Commission de EU) muestran que durante las últimas semanas las compras de especuladores profesionales se han incrementado, lo que implica que recursos frescos están emergiendo a la espera de mayores precios en el corto plazo.
Las cartas están sobre la mesa y las apuestas hechas. El desenlace es incierto, sólo el tiempo lo dirá.
*Carlos F. Pinilla es VP de Análisis y Estrategia de Mercados de Total Value Group.
cpinilla@totalvaluegroup.com









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