Salida de emergencia
Queridos amigos: el pasado lunes les comentaba que la economía global, y por ende los mercados, se encontraba en un callejón sin salida; sin embargo, a lo largo de la semana se dieron algunos eventos que generaron que los mercados se enfilaran todos por la salida de emergencia y se tiraran fuerte a la fiesta.
Los mercados accionarios en Estados Unidos tuvieron fuertes avances superiores a 7.0% semanal, mientras que el IPC de nuestro país ganó un impresionante 6.31% y el superpeso regresó a la escena al apreciarse 5.12% para cerrar la semana en 13.54 pesos/dólar.
Y es que, la semana pasada, lo que pudimos presenciar fue un esfuerzo coordinado por parte de los principales bancos centrales del mundo con la intención de contener las posibilidades de otro desastre crediticio del tipo que vimos en el 2008.
Este esfuerzo coordinado consiste en que la Fed estadounidense anunció que ampliaría el plazo de las líneas de swaps que mantiene con los bancos centrales de Canadá, Japón, Inglaterra, Suiza y el Banco Central Europeo hasta febrero del 2013, como una medida para proveer de liquidez y soporte al sistema financiero global, con el propósito de disminuir las presiones en los mercados y mitigar los efectos en la oferta de crédito para la población y las empresas.
Asimismo, los bancos centrales acordaron bajar el costo de las líneas de swaps en dólares en 50 puntos base a partir del día de hoy, además de que China se sumará a este esfuerzo mediante una reducción de 0.5% a los requerimientos de capital que exige a su banca.
Pero queridos amigos, para ser claros, el problema de la banca europea no es de liquidez. Si así fuera, las medidas anunciadas la semana pasada habrían resuelto de un plumazo la crisis. El problema de la banca es de solvencia. Lo que este programa permite es que el Banco Central Europeo cuente con la liquidez en dólares para prestar a los bancos centrales de los países europeos en lo individual con el fin de que éstos rescaten a la banca comercial y puedan hacer frente a sus compromisos de corto plazo; sin embargo, el problema de fondo, que consiste en los enormes déficit fiscales de esos países y los altos niveles de endeudamiento que tienen ellos y su banca, sólo se resuelven con fuertes medidas de austeridad y recapitalización de sus bancos.
Por otra parte, si la Fed salva a los otros países, ¿quién salvará a la Fed, si en ese país ni siquiera pueden ponerse de acuerdo para reducir su propio déficit?
Una medida interesante consiste en que el alicaído y endeudado BCE le prestará dinero al FMI para que éste pueda prestarle a los países europeos. Y es que el mandato del BCE le impide comprar bonos de deuda soberana directamente a los países, lo tiene que hacer en el mercado secundario, pero nada impide que le preste al FMI y éste entre al rescate directo. Otra salida de emergencia. No cabe duda de que los seres humanos ¡somos creativos!
La otra “buena noticia” fue la sorpresiva reducción en la tasa de desempleo estadounidense, que pasó de 9.0 a 8.6 por ciento. Sin embargo, la fuerte reducción no tuvo que ver con la creación de empleos, sino con el método utilizado, que considera que una persona no está desempleada si no ha buscado empleo en las últimas cuatro semanas y el número de personas buscando empleo en noviembre cayó en 315,000 personas. Otra salida de emergencia
Con todo lo anterior, uno se pregunta si los mercados se enfilaron por la salida de emergencia o simplemente por una puerta falsa.
Habrá que ver qué sucede esta semana y estar pendientes de la reunión que se llevará a cabo este viernes 9 entre los países europeos y su intención de refundar la Unión Europea a través de una unión fiscal. Será clave para el futuro del euro.
Nada ha cambiado, las cosas siguen complicadas y es mejor que cada quien tome sus propias medidas. Tú, ¿ya te cubriste?
*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. Su correo electrónico es: aga@gamaa.com.mx









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