Maíz y bolsas accionarias, interconectados
Alfonso García Araneda*
Queridos amigos: en medio de toda la locura que hemos pasado, en los mercados se ha dado un fenómeno muy interesante: el precio de los granos, particularmente el del maíz, se ha movido de la mano y en el mismo sentido que los principales índices accionarios, lo que sin duda hace que se prendan varios semáforos en color ámbar.
De hecho, según un análisis realizado por nuestra correduría aliada en Chicago, RJO, la correlación que existe entre el precio del maíz y el índice Promedio Industrial Dow Jones es de 87.1% desde el 2009 a la fecha, lo que significa que por cada dólar que se mueve el índice Dow Jones, el maíz se mueve en el mismo sentido en 87 centavos. Increíble, ¿no?, sobre todo si consideramos que esta correlación era de apenas 20% en enero del 2005.
Estoy seguro de que más de uno de ustedes se estará preguntando cómo es esto posible y qué demonios tiene que ver el precio de los granos con el de los mercados accionarios. Pues bien, trataré de explicarlo en idioma humano.
Como hemos comentado en diversas ocasiones, los mercados ya no se mueven conforme a ninguna regla. Las leyes de la oferta y demanda hoy no juegan en las decisiones que toman los inversionistas, sino quién trae más dinero y de qué producto se puede obtener un mayor rendimiento. La única ley que aplica en los mercados es la de la jungla.
Si analizamos lo que ha pasado con los precios del maíz en la Bolsa de Chicago desde principios del año a la fecha, nos daremos cuenta de que los inversionistas se metieron a especular. Tomando como referencia el contrato de maíz a diciembre del 2011, de enero a agosto vimos un avance de 40.32 por ciento. Atractivo, ¿ no?
Sin embargo, a partir del último día de agosto, fecha en la que se agudizó la crisis europea, y hasta el cierre del viernes pasado, hemos visto desplomarse al maíz en 24.47% a pesar de que la actual cosecha correspondiente al ciclo 2011-2012 se considera la segunda más baja desde la Segunda Guerra Mundial y en donde la razón de inventarios a uso es la menor de los últimos 30 años.
Dada la situación actual de oferta y demanda del maíz y a lo apretado de sus inventarios, el precio debería estar, según diversos analistas, en niveles cercanos a los 260 dólares/tonelada, es decir, 30 dólares por encima del nivel actual.
La razón para lo anterior es sencilla desde la perspectiva de los inversionistas: la economía a nivel global se ha venido desacelerando y los temores de una profundización de la crisis europea han generado una pérdida de confianza que ha hecho que éstos se replieguen de los mercados y se manejen con una actitud de esperar y ver qué pasa.
En consecuencia, el dólar se fortalece frente a las principales divisas encareciendo los productos exportables de EU, haciendo que se incrementen sus inventarios. Tal es el caso del maíz, en donde el viernes el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) proyectó un alza para el presente ciclo de los inventarios finales a nivel mundial de 5.6 millones de toneladas y de 130,000 toneladas en EU, generando que las pizarras de la Bolsa en Chicago se pintaran de rojo.
Dada la grave sequía por la que atraviesa nuestro país, todo lo anterior podría significar para México poca producción a precios bajos, lo cual sin duda afectaría gravemente a nuestros productores.
Hoy, amigo productor, los precios del maíz siguen siendo atractivos, amárralos con una cobertura, porque de seguir la actual tendencia las cosas se van a poner graves en el campo. ¡Tú decides!
*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados.
aga@gamaa.com.mx









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