Madurez incómoda
Rodolfo Campuzano*
El 2011 fue un año malo para las bolsas en general. A pesar de una pérdida que parece menos agresiva que la de muchos otros índices en el mundo, la Bolsa mexicana tuvo también un mal desempeño.
Circunstancias muy propias del mercado hicieron que el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) registrara una caída de sólo 3.8%, en un año en que la Bolsa de Brasil perdió 18%, la de Japón 17%, la de España 13% y el índice de Francia otro 17%, sólo por mencionar a algunas.
Básicamente el IPC se vio beneficiado por su composición. No hay que olvidar que el índice está integrado por 35 empresas en un mercado que no llega a 200 empresas que cotizan y no alcanza más de 50 con una operación diaria digamos normal.
La mayoría de las empresas principales del mercado tuvieron desempeños pobres. América Móvil (AMX), que representa poco menos de 25% del IPC, tuvo una pérdida en el 2011 de 10.8 por ciento.
Las acciones de Televisa (TLEVISA), Grupo México (GMEXICO), Grupo Financiero Banorte (GFNORTE) y Cemex (CEMEX), cuyo peso conjunto es de otro 22% del IPC, registraron bajas de 8.1, 27.9, 28.1 y 43.4%, respectivamente.
En sentido positivo, Walmart de México (WALMEX, con peso de 13.5% en el índice) ganó sólo 7.9%; Fomento Económico Mexicano (FEMSA) subió un excelente 40%; pero Grupo Elektra (ELEKTRA), que representa 5.0% del IPC aumentó, nada más, ¡165.0 por ciento!
El desempeño del resto de las acciones tiende a ser de poca relevancia, tenemos un índice bursátil que se concentra en pocas emisoras.
No dudo que hay algunas opciones interesantes, pero el desempeño de las emisoras arriba mencionadas, más algunas cuantas más, determina en general la historia del índice.
Ahí reside la causa del poco entusiasmo que hay entre los analistas e inversionistas globales con respecto a la Bolsa mexicana. En la mayoría de los casos las corredurías asignan una recomendación de mantener bajas posiciones en la Bolsa de México, ¿por qué? Porque la capacidad del índice de repuntar con fuerza es limitada.
La mayoría de las emisoras del grupo que enlistamos son empresas de un enorme tamaño, algunas incluso con una buena parte de sus operaciones distribuidas en varios países.
Con excepción de GMEXICO, el resto son empresas bien valuadas y cuyo tamaño les impone una condición de crecimientos difíciles de superar.
El crecimiento en los resultados de WALMEX, AMX o TLEVISA es muy estable y está muy ligado al ritmo de crecimiento de la economía, así como a la expansión que pueden generar por incursionar en mercados adicionales.
Esas consideraciones las toman en cuenta los analistas para determinar los precios que actualmente se pagan por dichas emisoras.
Ésa es la razón de que se hayan defendido muy bien en un año malo como el pasado, pero también es la razón de que no despierten entusiasmo ante una posible recuperación que no va a ser estelar en el 2012.
La propia madurez del mercado se está convirtiendo en un lastre. La Bolsa en México necesita más emisoras y más historias atractivas de crecimiento.
Como ya dijimos hay algunos casos resaltables, pero lamentablemente podríamos contarlos con los dedos de la mano.
Nuevas emisoras cuyos negocios despeguen con fuerza y revaloricen rápidamente su capital generarían más atractivo a los inversionistas. Todos tenemos mucho que hacer al respecto.
*Rodolfo Campuzano Meza es director de Estrategia y Gestión de Portafolios de INVEX. Cualquier pregunta o comentario puede ser enviado al correo: perspectivas@invex.com. Twitter: @invexbanco.








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