Empresas prefieren bonos a OPIs
Reuters
Como otras compañías de América Latina, la productora chilena de alimentos Agrosuper mantiene en el congelador su salida a la Bolsa mientras pasa la turbulencia global y está acudiendo al mercado de bonos para buscar los recursos que necesita para financiar su crecimiento.
Empresas de Chile y Perú aprovechan exitosas colocaciones de bonos soberanos para asegurarse tasas bajas a la hora de buscar fondos. Las emisiones de deuda corporativa siguen siendo populares en México y Brasil, aunque por otras razones.
Pese a que el efecto de la crisis de deuda europea mantiene congeladas las Ofertas Públicas Iniciales (OPIs) de acciones, Chile podría tener otro año con más de 4,000 millones de dólares en emisiones de deuda corporativa, con la mitad de esa cifra ya aprobada y lista para salir al ruedo en el primer semestre.
De las más de 10 compañías que planeaban hacer su debut en la Bolsa de Santiago el año pasado, sólo cuatro saltaron al mercado, debido a que el agravamiento de los problemas de deuda en la zona euro alejó a los inversionistas de la renta variable.
“De esas empresas que postergaron sus planes de apertura, algunas podrían optar por otros mecanismos, como los bonos”, dijo Guillermo Tagle, director ejecutivo de la correduría IMTrust.
Ése es el caso de Agrosuper, que frenó sus planes y emitió bonos a 21 años por 215 millones de dólares a fines de diciembre.
La situación en Perú es similar, con dos compañías que han emitido bonos tras la venta de deuda soberana de 1,100 millones de dólares que hizo recientemente el país.
A fines de enero, la minera Volcan colocó deuda a 10 años por 600 millones de dólares y la firma agroindustrial Camposol hizo lo propio con papeles a cinco años por 125 millones de dólares.
En Brasil, en unas pocas semanas de este año se han emitido unos 15,000 millones de dólares de deuda corporativa, según Cattan-Naslausky de RBS Securities.
El mercado brasileño aún no termina de digerir la oferta de acciones por 70,000 millones de dólares que Petrobras realizó en septiembre del 2010, en la mayor apertura en la Bolsa del mundo.
La noruega Seadrill, el mayor perforador mundial por capitalización de mercado de pozos petroleros en alta mar, postergó recientemente el programado arribo de su filial brasileña a la Bolsa paulista, acusando falta de tiempo para planificar la colocación.
En caso de ser exitosa, la OPI de Seabras, una compañía brasileña que presta servicios a petroleras, podría dar paso a una oleada de ofertas de más de 40 compañías que buscan acudir al mercado bursátil brasileño, según BM&F Bovespa, y que el año pasado postergaron esos planes por las turbulencias globales.
En tanto, las compañías mexicanas han privilegiado tradicionalmente los bonos por sobre las OPIs para aprovechar la estabilidad de las tasas de interés y de su moneda local, frente a los problemas de liquidez que quitan atractivo a los mercados de acciones.
Mientras, en Colombia las emisiones de bonos cayeron 38% el año pasado, las empresas prefirieron acudir al financiamiento a través de ventas de acciones, algo que podría continuar en el 2012.
Las emisiones empresariales en bonos en Colombia alcanzaron unos 4,000 millones de dólares en el 2011 y para el 2012 podrían alcanzar los 5,000 millones de dólares, dijo recientemente a Reuters el presidente de la Bolsa de Valores, Juan Pablo Córdoba.







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