Perspectivas con RJO’Brien
En los mercados, cuando la propina es grande hasta el santo desconfía
Buen día, nuevamente te saludo con mucho gusto. El tiempo pasa volando y en esta vorágine los dineros hacen la historia y no esperan que se de la nota para actuar en consecuencia.

Buen día, nuevamente te saludo con mucho gusto. El tiempo pasa volando y en esta vorágine los dineros hacen la historia y no esperan que se de la nota para actuar en consecuencia. En mi pueblo dicen que cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía, y para nada soy santo ni cosa que se le parezca pero en esto de las grandes limosnas, los grandes actores financieros han puesto dinero a trabajar en los mercados bursátiles norteamericanos en una crecida récord

Si la medimos por la cantidad de unidades que ha subido el Dow Jones y la luz verde alcanza para muchas otras categorías de inversión. Digamos que el juego de las sillas musicales regresa a estar de moda en Washington y NY. El semáforo se pone en verde con las premisas económicas de la Casa Blanca; por un lado se gestionará a base de menos regulaciones y eso para los mercados financieros implica que no habrá mas astringencia con regulaciones pendientes.

Por ejemplo, en el caso de la implementación de la Dodd-Frank, parece que el paquete restante de reglas no será implementado y ya, eso es en sí mismo una fuerte desregulación. Los capos del cártel de Wall Street estaban muy preocupados porque las reglas los estaban obligando a ser más banqueros y menos tahúres, cosa que no es para ellos atractiva. El negocio puramente bancario dejó de ser negocio hace tiempo y es sin duda sólo es el pretexto para recolectar dinero de mano de sus clientes para usarlos en apuestas varias.

No hay mejor negocio que el que hacen estos capos de Wall Street. Pase lo que pase nunca pierden, si la apuesta sale mal, el banco le sugiere al gobierno que les patrocine el esfuerzo, por que si en una de esas los cajeros automáticos se secan y la raza no puede sacar su dinero, no es problema del banco, se hace problema del estado y en pos de la salud colectiva, que se hagan los bailouts y todos amigos como siempre. El tema es que con menos regulación más oportunidades de negocios y la Casa Blanca encima de todo les hace el caldo gordo con sus premisas de crecimiento económico. Por un lado se propone un plan nacional de inversión en infraestructura y eso genera lógicamente crecimiento económico, que viene de la mano con más gasto, más inversión y sin quererlo pero viene adherido, más inflación.

También se propone una reforma fiscal, y ésta suena a primera vista favorable para las corporaciones, menos obligación fiscal y más capacidad de multiplicar gasto y consumo, así que si sumamos todos los elementos encontramos que se ofrece menos regulación, más facilidad de negocio, baja en las cargas fiscales y la promesa de generar gasto vía inversión en infraestructura.

El resultante sería mas fácil de ver en una gráfica del Dow Jones. Simplemente hay que subirse al índice y dejar que la música suene, de momento parece que no habrá que preocuparse por tomar una silla en el corto plazo.

La inflación es enemiga del poder adquisitivo. Una economía con alta inflación no respeta el poder de compra del dinero y eso duele en el bolsillo.

Imagínate que estás en plenitud y te retirarás dentro de 30 años, con la esperanza de que tu ahorro para el retiro no sea tocado en ese tiempo. Tu expectativa es que quien administre tus ahorros sea capaz de darte en el tiempo garantía de que tu dinero guarde su poder adquisitivo y que encima de ello te genere un rendimiento. Esa expectativa para quien administra el dinero le obliga a ser muy cuidadoso de no perder a manos de la inflación.

Hay agentes financieros, o fondos que establecen una cartera de índice, y lo que eso implica es que comparan una cartera de commodites en el afán de comprar materias primas varias a precio de hoy y venderlas en el tiempo más caras, en muchos casos el efecto devaluatorio tiende a neutralizarse cuando dichos fondos de índice compran maíz, trigo, azúcar, soya, aceites vegetales, petróleo, gasolina, gas natural, cocoa, oro, cobre, plata, platino y un sin numero de commodities. La moda está de vuelta, los inversionistas encuentran facilidades en la gestión por la desregulación y promesa de que el empuje económico sea por simplificación fiscal o expansión del gasto en aras de mejorar la infraestructura.

Son tiempos de comprar a manos llenas independientemente de que los fundamentales de los commodities que están comprando a modo de índice expresen a gritos fundamentales bajistas.

Con lo anterior regreso a la premisa de salida y, hablando de que la limosna es grande, la semana pasada los especuladores compraron mas de 143,000 contratos de commodities agrícolas mientras los comerciales fueron vendedores de 128,000 lotes. Es una muestra que quien domina en la escena del precio son los especuladores que con tanto vigor de compra generan demanda pero no es consumo.

A finales de la semana pasada vimos de manera repetida que llegaban compras de mucho volumen. El interés abierto del maíz en el CME-CBOT (Bolsa de Chicago) creció 120,000 lotes en cuatro sesiones, eso en volumen es algo así como 15.2 millones de toneladas. Hubo un día que al cierre en un sólo minuto se operaron mas de 9,000 contratos. En sólo un minuto se operó mas de 1.1 millones de toneladas de maíz. Todos sabemos que los chinos son los principales consumidores, pero ni ellos se las gastan de ese calibre.

Concluyamos diciendo que los fondos están a cargo de los mercados accionarios como de los mercados de commodities y si me permites ponerle nombre al catalizador que está haciendo toda esta reacción posible el apellido Trump debe ser apuntado, con todo lo que ello representa.

Te recomiendo administrar riesgos, la tendencia es tu amiga hasta que deja de serlo y para eso siempre hay que tener un plan de buenas coberturas... ¿será que para estructurarlo estás en buenas manos?

Ánimo.

*aochoa@rjobrien.com

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