El 2010 no será fácil sin las reformas necesarias: CEESP
Lilia González /El Economista
El entorno económico para el próximo año se torna difícil, donde México se enfrentará a ingresos petroleros debilitados, poca efectividad del gasto público, efectos negativos por los impuestos y por si fuera poco, persiste la incertidumbre de la recuperación de la economía estadounidense, pronosticó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo privado aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) sentencia que “sin las reformas necesarias, México seguirá rezagándose frente a otros países emergentes perdiendo la oportunidad de crecer a tasas elevadas y sostenidas”.
En su análisis semanal, el CEESP adelanta que la debilidad de la actividad económica podría agudizarse el próximo año tras los efectos que generará la mayor carga impositiva aprobada por el Congreso.
Pero, además, el Banco de México anticipa que el efecto inflacionario de estos cambios podría ser de 169 puntos base, por lo que lograr el objetivo inflacionario de 3.0% tendrá que esperar hasta el 2011.
“Es claro que seguir incrementando el gasto no servirá de mucho si no se atiende estrictamente el tema de la eficiencia de la asignación de los recursos. Pero para ello es indispensable lograr avances significativos en materia de evaluación del desempeño de los programas gubernamentales vigentes”, considera.
Y explica que en la reducción de la pobreza y la mejora del bienestar social no se reportan avances importantes, porque una gran cantidad de programas destinados a ello no cumplen con sus objetivos originales, por la falta de un sistema de evaluación eficiente que propicie el mejor desempeño de los programas.
“En esta dinámica del gasto resaltan dos aspectos: primero, que había tela de donde cortar sin afectar gravemente las funciones de las entidades gubernamentales, sobre todo en momentos de crisis y; segundo, que aun cuando se siguen ejerciendo elevados montos de recursos, éstos no reflejan una incidencia clara en el ritmo de crecimiento ni en la disminución de la pobreza”, sostiene el CEESP.
lgonzalez@eleconomista.com.mx
APR







Añadir comentario