El Contador Público en el México actual
El área de Contabilidad ha permanecido por muchos años dentro de la oferta educativa de estudios superiores en nuestro país, primero como Contador Público, después como licenciado en Contaduría.
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Feb 9, 2009 |
21:56
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América Castillo Díaz*

El área de Contabilidad ha permanecido por muchos años dentro de la oferta educativa de estudios superiores en nuestro país, primero como Contador Público, después como licenciado en Contaduría.

Lo cierto es que siempre ha existido la necesidad por parte de las empresas, en cualquiera de sus sectores, de contar con estos profesionistas, pero ¿sabemos realmente lo que significa ser Contador Público en el México actual?

El mundo globalizado en el que hoy nos encontramos inmersos, nos obliga a un constante cambio para ser competitivos. Bajo esta misma idea, el Contador Público se ve en la necesidad imperiosa de reinventarse, y a la vez, seguir siendo una pieza clave en el ámbito de la contabilidad, las finanzas y la administración. En una palabra, en el ámbito de los negocios.

Este nuevo perfil del Contador Público redefine a la profesión, haciendo de él un profesionista que colabora de manera activa en cualquier tipo de organización, logrando una sinergia con otros colaboradores, tales como: administradores, economistas, abogados, ingenieros o tecnólogos entre otros, apoyando con sus análisis e interpretaciones en torno de la información financiera, para lograr una adecuada toma de decisiones que sea oportuna y certera, dentro de un mercado que cada día es más exigente, y en el cual, lo que importa es crear un elemento diferenciador que genere ventajas competitivas para la empresa, para sus empleados y para el producto o servicio que ofrece a sus clientes.

Dado que en realidad un Contador Público es un hombre de negocios, debe entonces procurar el desarrollo de competencias como son la capacidad de observación, la capacidad de comunicación, el ser visionario (no sólo para hacer proyecciones, sino también para prevenir situaciones desfavorables para una organización) y la capacidad de juicio.

Así como poseer habilidades administrativas, habilidades de negociación, de manejo de grupos, liderazgo que pueda adaptarse a distintas personas y situaciones, cultura general, creatividad, cooperación y capacidad de trabajo en equipo.

Además de las ya conocidas habilidades matemáticas y estadísticas, conocimientos de economía, administración y derecho, así como el poder profundizar en las ramas de la Contabilidad, que por citar algunas se pueden mencionar los costos, la auditoría, el área fiscal, las finanzas y otras involucradas con la contabilidad administrativa.

Todo esto, aun cuando a simple vista pareciera demasiado, se vuelve indispensable, ya que además de ser el responsable de proporcionar la información financiera confiable, transparente, oportuna, relevante, comprensible y comparable de una entidad económica en relación con el origen de los recursos monetarios y en la aplicación los mismos, debe elaborar proyecciones financieras que nos señalen adónde quiere llegar la entidad y cómo va a ir avanzando paso a paso hasta llegar a la visión que se tenía prevista. A esto de debe la importancia de la información cuantitativa que elabora, ya que ayuda a evaluar y mejorar cuestiones cualitativas del negocio, como es la administración.

A lo largo del tiempo se han conocido algunos escándalos financieros a nivel nacional e internacional, en los cuales se han visto involucrados algunos contadores, entre otros profesionales de los negocios, teniendo que enfrentar serias consecuencias, tales como la caída de grandes empresas exitosas y bien consolidadas, pero sobre todo un desafortunado desprestigio de la profesión.

Por esta razón, es importante resaltar que para el contador público de hoy, más que nunca, cobra especial relevancia el hecho de regir sus acciones y sus decisiones en apego a principios éticos y mostrando, además, una dispuesta actitud de servicio, demostrando a cada momento de su desempeño laboral, una irreprochable ética profesional.

Las oportunidades de desarrollarse son infinitas, pues el campo laboral es muy amplio: de manera independiente como contador, auditor, consultor, investigador y docente, o bien, en el sector público o privado en áreas fiscales, administrativas, financieras, contables, de auditoría, planeación financiera, tesorería, presupuestos, crédito y cobranza, control interno, etcétera.

La proyección profesional dependerá de los intereses personales y la actualización profesional, además del prestigio que se vaya construyendo.

En conclusión, debe estar dispuesto al cambio, la adaptación y al desarrollo de la innovación, teniendo siempre en mente la mejora continua para poder responder así a las necesidades del entorno, manejándose bajo los principios de ética, servicio y calidad.
 
*América Castillo Díaz es coordinadora del área de Contabilidad Escuela de Ciencias Administrativas de la Universidad La Salle y su correo electrónico es acd@ulsa.mx

El área de Contabilidad ha permanecido por muchos años dentro de la oferta educativa de estudios superiores en nuestro país, primero como Contador Público, después como licenciado en Contaduría.

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