La crisis que viene… ¿un “catarrito” social?
Hoy en día la seguridad es uno de los principales problemas; sin embargo, no es la crisis que viene. Lo que se avizora es una crisis social.
columnas
Ago 23, 2009 |
20:00
Números, Opinión y Política
Roy Campos
Presidente de Consulta-Mitofsky
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Roy Campos

NOP (Números, Opinión y Política) Por: Roy Campos

A los millones en extrema pobreza no les importa lo que les digan sobre la democracia o los partidos, su interés está en una mejor economía en su mesa.

Hoy en día la seguridad es uno de los principales problemas; sin embargo, no es la crisis que viene. Lo que se avizora es una crisis social.

Si recordamos, en el 2007 nos sorprendimos con el alto grado de inseguridad que vivía el país, fue una crisis de seguridad pública por la cual transitamos los mexicanos.

Para el 2008, de repente nos llegó la noticia de que la crisis era financiera y que el mundo entero estaba inmerso en este problema. En México las autoridades nos dijeron que no nos preocupáramos, que a nosotros sólo nos daría un “catarrito”.

Sin embargo, la debacle financiera se convirtió en el 2009 en una severa crisis económica y encima venía arrastrando a las otras dos que aún no se solucionaban, y como resultado hubo caídas en los ingresos, desempleo, remesas, producción y en el precio del petróleo entre otras muchas.

Pero, para el 2010 por los síntomas que tiene el país, se está evidenciando una crisis social. En primer lugar, está el asunto de que la violencia en las calles no ha terminado; segundo, el desempleo que inicia siendo una variable económica, cuando se prolonga se vuelve una crisis social; el incremento de la pobreza del 2006 al 2008 es lógico prever que continúe; los espacios en las universidades siguen siendo insuficientes y dejan a jóvenes sin oportunidades, y a todo esto hay que agregarle la sequía que afecta los cultivos que sirven para el autoconsumo de la población más marginada, que provoca incrementos en los precios de productos agropecuarios y en su extremo genera carestía.

Los indicadores

En este escenario, la gran pregunta es ¿el gobierno está viendo esto como un “catarrito” social? o ¿se está dimensionando la posibilidad de un grave problema social?

Y no me refiero a levantamientos sociales, ni a un escenario peor de violento al que ya vivimos en la actualidad, sino a un incremento desbordado de la pobreza extrema que provocaría un retroceso de muchísimas décadas y que tardaríamos mucho, pero realmente mucho, en recuperarnos como país.


La nueva legislatura

Estos síntomas (desempleo, inseguridad, sequía, pobreza) coinciden con el inicio de un nuevo periodo de sesiones, tenemos a nuevos diputados que se deberán enfrentar al hecho de que todas sus decisiones serán juzgadas en el entorno de crisis que vivimos, los pleitos políticos pasarán a segundo plano, su responsabilidad con el entorno es la medida de sus tamaños. Ellos, así como los funcionarios federales y los senadores, pueden acentuar o disminuir los efectos de esa crisis que ya asomó.

Entre el 2006 y el 2008, cuando no hubo una crisis de este tamaño, cuando los programas sociales se incrementaron y no se vivió el hoyo financiero que hoy nos anuncian, aumentó en 4 millones el número de personas en extrema pobreza. ¿Qué podemos esperar para el 2010? Si se repite la historia y hay un deterioro de esas proporciones, la extrema pobreza alcanzaría a más de uno de cada cinco mexicanos, y cuando hablamos de esta pobreza sólo pensamos en la insuficiencia de recursos para comer, para quienes el vestido, la vivienda o la educación son lujos.

A los millones en extrema pobreza generados en este sexenio no les importa lo que le digan sobre la democracia, el modelo económico, los partidos, el origen de las crisis ni tantos argumentos elevados, ellos no podrían estar contentos con nada que no sea mejor economía en su mesa.

Hablar mal de México

Todos los mexicanos coincidiríamos con el presidente Felipe Calderón si lo que nos dijo la semana pasada fue que el ideal es que todo mexicano sea un promotor de nuestro país, y que siempre destaque las cosas buenas que existen en México, incluso creo que así es, no conozco a ningún compatriota que no destaque el primer nivel de nuestra comida, la música, las playas, la historia, la arqueología, etcétera.

Sin embargo, si lo que el Presidente mandó decir es que le bajen el tono a las críticas, entonces entramos en terrenos peligrosos, hablar y criticar la actuación de las autoridades y sus resultados NO es hablar mal de México, solamente me imagino el contrafactual, escuchando a partir de mañana a todos los analistas describiendo un país falso, ocultando los problemas que no por ello desaparecen, dejando de presionar a las autoridades para que mejoren su actuar; ese escenario me asusta, nadie detendría corruptelas e ineficiencias. No confundir. Las críticas a los funcionarios, a los gobiernos e incluso a las instituciones NO son críticas a México. 

Hoy en día la seguridad es uno de los principales problemas; sin embargo, no es la crisis que viene. Lo que se avizora es una crisis social.

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1 Comentarios
Comentarios
Anónimo
Agregado:
24 Ago 2009 |
15:56 PM

En que parte,del mundo estamos; qué tipo de Repubica tenemos..decía Cicerón...Con los tres Poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, salvaremos a México? o Necesitaremos al Chapulín Colorado

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