¿Malas mediciones?
Signos vitales Por: Alberto Aguirre M.
Cinco días antes de que Felipe Calderón Hinojosa celebrara su tercer año en el Ejecutivo federal, Jorge G. Castañeda desayunó con algunos socios del Club Harvard, con quienes debatió sobre sus libros y anticipó, como muchos lo están haciendo, un pronóstico sobre la carrera presidencial del 2012.
Más que las ideologías, insistió el excanciller foxista, el terreno de la disputa es la economía. Y en México, con un extendida clase media, la gente piensa mucho en lo que podría perder a la hora de votar.
Es por eso que machacó si las fuerzas progresistas se decidieran por un candidato radical, como Andrés Manuel López Obrador, tendrían pocas posibilidades de éxito. Lo contrario, claro, ocurriría si nominaran a un “moderado”.
Castañeda nunca habla de oídas. Se reúne con frecuencia con los encuestadores y la información que compartió con los socios del Club Harvard eran los escenarios de prospectiva electoral elaborados por Ricardo de la Peña, director de ISA.
En esa medición, AMLO y Marcelo Ebrard encabezan la lista de aspirantes perredistas a la Presidencia de la República. No es un exceso inferir que el primero se cuenta entre los radicales y el Jefe del Gobierno del Distrito Federal entre los “moderados”. Incluso figuran otros, sin filiación partidista, como el exrector Juan Ramón de la Fuente.
Afectados por la mención de cualquier resultado adverso, algunos asesores de AMLO buscan desacreditar al instrumento de medición y/o a sus autores. Creen que están mal todos, menos su candidato y parafrasean a Mark Twain, aunque de manera incorrecta e incompleta:
“Hay tres tipos de mentiras” -citaba Twain, repitiendo un dicho original de Benjamin Disraeli, uno de los políticos ingleses más conservadores de finales del siglo XIX- “las mentiras, las mentiras malditas y las estadísticas”.
En ese nivel de discusión, las alusiones sobre la pertinencia estadística abundan. Por ejemplo, un hecho estadístico correcto pero confuso: cada estadounidense promedio tiene un testículo y un ovario. Otro: el capital promedio de los exalumnos de la Lakeside High School, ubicada en Seattle, Washington, es de 2 millones de dólares. Sí, porque en ella se graduaron Paul Allen y Bill Gates, los cofundadores de Microsoft.
H.G. Wells sostenía que algún día, el pensamiento estadístico será tan necesario para ser un ciudadano eficiente como la capacidad de leer y escribir.
En el caso de los impulsores de López Obrador, sólo hay que recordar dos de sus tragedias recientes: en el primer tramo de las campañas del 2006, el candidato de la Coalición por el Bien de Todos pregonó que tenía una encuesta que le daba una ventaja de 10 puntos sobre su más cercano oponente. Nunca se supo quién hizo esa encuesta y hoy muchos dudan de su existencia.
Un poco antes, los estrategas perredistas estimaron un escenario electoral con una participación de 53% de los electores inscrito en la lista nominal -el “más probable”, según ese juicio- y en el que el PRD y AMLO se quedaban con 33% de los votos (11.6 millones); apenas un punto arriba del PRI y Roberto Madrazo Pintado (32% y 11.3 millones de votos), dejando al PAN y a quien ellos pensaron que sería su candidato, Santiago Creel, con 28% (9.9%) de los votos.
Les fallaron los cálculos. El candidato del PAN fue Felipe Calderón Hinojosa y aquella vez, tanto el ganador como AMLO (“haiga sido como haiga sido”) superaron el umbral de los 15 millones de votos.
Ahora dicen que una encuesta proyecta 15 millones de votos para AMLO. ¡Por favor! Ya se equivocaron en el 2006. Por el bien de la izquierda, ojalá y no vuelvan a cometer los mismos errores.
EFECTOS SECUNDARIOS
FUERA DE CONTROL. El proceso para depurar la lista de aspirantes del PRD a la gubernatura de Zacatecas está en punto muerto. Y es que uno de ellos, el senador Tomás Torres Delgado, “reventó” la última sesión de “mesa de concertación” que conducía la secretaria general del partido azteca, Hortensia Aragón.
De entrada, le ofendió que ni la gobernadora Amalia García ni el dirigente nacional, Jesús Ortega, se hubieran presentado a la cita. Y después, se paró de la mesa cuando conoció los resultados de las encuestas que lo colocan en ¡cuarto lugar! En una época cercano a Ricardo Monreal -fue su Secretario de Gobierno- el legislador reclama el cumplimiento de un acuerdo entre el ahora petista y la Gobernadora que, según sus dichos, le garantizaba ser postulado.
El incidente ocurrió justo hace una semana. A partir de allí, sobrevino una “rebelión” de los que no salieron bien evaluados en las mediciones. Y como a río revuelto, ganancia de pescadores, el tercer lugar, el exdiputado Raymundo Cárdenas, manipula a los inconformes y de paso, hace trabajo sucio para los monrealistas, que ven contentos cómo García pierde el control.
El colmo: uno de los punteros, el senador Antonio Mejía Haro, pagó una push poll y usurpó el nombre de la empresa Consulta Mitofsky, cuyos representantes legales ya interpusieron una denuncia ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales.
DEL CONFLICTO ZACATECANO deberá informar Jesús Ortega en el Congreso Nacional del PRD, que comienza hoy en Oaxtepec, Morelos. También, del posible respaldo hasta ahora del senador panista Rafael Moreno Valle, quien sería postulado como candidato “ciudadano” a la gubernatura de Puebla, cobijado por una alianza que involucraría al PT y a Convergencia. ¿Será que el PAN ya le cerró la puerta a este joven discípulo de la maestra Elba Esther Gordillo?
Más que las ideologías, insistió el excanciller foxista, el terreno de la disputa es la economía. Y en México, con un extendida clase media, la gente piensa mucho en lo que podría perder a la hora de votar.












Añadir comentario