Detrás de las cifras del desempleo
Sin Fronteras Por: Joaquín López-Dóriga Ostolaza
El viernes de la semana pasada se dio a conocer el dato de desempleo para el mes de octubre en Estados Unidos que alcanzó 10.2%, su nivel más alto desde principios de los años 80.
De acuerdo con los números del Departamento del Trabajo de EU, 558,000 personas se convirtieron en desempleados durante el mes de octubre, llevando el total de desempleados a 15.7 millones.
Como hemos comentado en este espacio anteriormente, el desempleo es un indicador rezagado de la actividad económica por lo que es normal que la situación del mercado laboral pueda seguir empeorando durante algunos meses más, a pesar de que la economía ya está en recuperación.
Es por eso que es necesario ver más allá del simple nivel del desempleo y analizar otras variables como la duración del desempleo.
Es precisamente el desempleo de largo plazo el que refleja la severidad de la recesión y la probabilidad de que la recuperación sea sostenible en el mediano plazo.
La importancia de la duración del desempleo radica en que la gente cambia sus hábitos de consumo de manera muy importante conforme se alarga el tiempo que se encuentra desempleada.
De acuerdo con datos publicados en un artículo escrito por Dirk van Dijk, columnista de Zacks, durante la recesión actual, la mitad de los desempleados han estado sin trabajo por más de 12 semanas.
Más aún, casi una tercera parte, es decir 5.6 millones de personas, han estado desempleados por más de seis meses, tiempo en el que normalmente expiran los beneficios que otorga el gobierno de EU a los desempleados.
La razón por la cual no hemos tenido un impacto catastrófico sobre los niveles de consumo es porque el gobierno ha decidido extender el plazo para otorgar beneficios por desempleo hasta por otras 20 semanas.
No obstante, este apoyo extendido tendrá que ser retirado eventualmente y es probable que muchos de los que se encuentran en esta situación sigan teniendo dificultades para encontrar un empleo con una remuneración similar a la que tenían antes de la crisis.
El empleo debe empezar a mostrar señales de recuperación en el mediano plazo, conforme las empresas que hicieron recortes exagerados de producción y personal anticipando una debacle económica tipo Gran Depresión se vean obligadas a aumentar sus niveles de producción y recontratar personal.
Sin embargo, algunos expertos anticipan que estamos ante una situación de alza estructural en el desempleo.
Los argumentos detrás de dicho pronóstico son lógicos, ya que es prácticamente imposible que alcancemos el mismo ritmo de crecimiento en la demanda de bienes y servicios observado en el periodo 2003-2007.
Cabe recordar que durante ese periodo, la demanda de bienes y servicios por parte de los hogares se vio inflada por un incremento sustancial en los niveles de apalancamiento de los hogares, situación totalmente contraria al proceso de desapalancamiento que atraviesan hoy los hogares de EU.
A pesar de que el desempleo es un indicador rezagado, no podemos negar que la situación del mercado laboral juega un papel importante en la economía hacia delante.
Será muy difícil mantener el acelerado ritmo de recuperación mientras no se observe una mejoría tangible en el mercado laboral, de lo contrario, la recuperación está en riesgo de estancarse tan pronto como se acaben los estímulos fiscales implementados por el gobierno.
Sin Fronteras
El viernes de la semana pasada se dio a conocer el dato de desempleo para el mes de octubre en Estados Unidos que alcanzó 10.2%, su nivel más alto desde principios de los años 80.












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