¿Es crónica la debilidad del dólar?
Sin Fronteras Por: Joaquín López-Dóriga Ostolaza
Exactamente hace seis meses, abordamos en este espacio el tema de la paridad del dólar frente al euro y otras monedas del G-10.
En aquel momento, el dólar empezaba a depreciarse después de un periodo de casi siete meses de apreciación frente al euro, alcanzando una cotización de 1.39 dólares por euro.
En ese entonces, mencionamos que el dólar se encontraba en una encrucijada.
Por un lado, había fuerzas que actuaban en favor de su apreciación, como la disminución en el déficit comercial de Estados Unidos, resultado de la fuerte contracción en la actividad económica y la disminución en el precio del petróleo.
Por otro lado, había fuerzas que actuaban en contra, como la combinación de un creciente déficit fiscal y una política monetaria muy agresiva, y su consecuente impacto en las expectativas inflacionarias de largo plazo. En aquel momento argumentamos que el destino del dólar dependería en gran medida de la recuperación económica a nivel global.
Si los esbozos de recuperación que han comenzado a aparecer son verdaderos y la economía global ha tocado fondo, el dólar tenderá a depreciarse. En este escenario, el crecimiento económico en EU se dará con tasas de interés más bajas, expectativas de inflación más altas y un déficit público considerablemente mayor que otras economías.
De entonces a la fecha, el desarrollo de las principales variables económicas ha proporcionado suficiente evidencia para confirmar que la economía global se encuentra en franca recuperación, por lo que no nos debe sorprender que el dólar haya retomado su tendencia negativa frente a prácticamente todas las monedas a nivel global, llevando su paridad frente al euro a 1.50.
La pregunta relevante hoy es ¿qué tanto más se debilitará el dólar? Desde el punto de vista de este columnista, la debilidad del dólar podría ser crónica mientras el entorno global sea favorable, el déficit fiscal de EU siga creciendo y las tasas de interés se mantengan en niveles cercanos a cero en ese país.
Sin embargo, es posible que el dólar se empiece a estabilizar o incluso se aprecie en algún momento del 2010, conforme el crecimiento económico de EU sea considerablemente superior al de otras economías desarrolladas como las de la zona euro y Gran Bretaña.
Si este crecimiento en EU se da sin presiones inflacionarias, lo cual es muy probable dado el débil estado del mercado laboral, y la Fed comienza a normalizar su política monetaria durante el tercer o cuarto trimestre del 2010, podríamos comenzar a ver una recuperación del dólar. Asimismo, podríamos ver un creciente nivel de intervención en el mercado por parte de algunos bancos centrales preocupados por el impacto negativo en sus economías de la apreciación excesiva de sus monedas frente al dólar.
El presidente del Banco Central Europeo, Claude Trichet, ha declarado que EU debe apoyar una política de fortalecer el dólar, mientras que otros voceros del ECB han mencionado que la fortaleza del euro podría presentar problemas para la zona euro.
Exactamente hace seis meses, abordamos en este espacio el tema de la paridad del dólar frente al euro y otras monedas del G-10.












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