Negocios, clave para combatir el cambio climático
Actualmente, la atención del mundo se enfoca cada vez más en la Cumbre de Copenhague y en la forma en la que manejaremos los retos que se avecinan. Como mencionó mi Primer Ministro la semana pasada: la evidencia del impacto del cambio climático está cada vez más claro.
Actualmente, la atención del mundo se enfoca cada vez más en la Cumbre de Copenhague y en la forma en la que manejaremos los retos que se avecinan. Como mencionó mi Primer Ministro la semana pasada: la evidencia del impacto del cambio climático está cada vez más claro. No hay un plan B. Tenemos que llegar a un acuerdo con todos los países involucrados.
México y el Reino Unido tienen esto claro y están unidos en esta necesidad.
El debate público sobre el cambio climático a menudo se caracteriza por elegir entre el crecimiento y el medio ambiente, presentando los intereses de los negocios como incompatibles con las acciones contra el cambio climático. Éste es un análisis parcial e incorrecto de la situación. En realidad, el cambio climático representa buenas oportunidades para el crecimiento a largo plazo. Es una época de gran potencial para los negocios -grandes y pequeños.
Sabemos que el costo de no hacer nada es mucho más elevado que el costo de tomar acción en contra del cambio climático. Un estudio realizado por la UNAM, lanzado por el presidente Felipe Calderón, calcula que el costo de no hacer nada representa 6% del PIB al año. Ningún país o negocio podría soportar tales costos continuamente.
La eficiencia energética es una situación ganar-ganar. Actualmente, el suministro de petróleo está disminuyendo y sus precios, incrementando. Así, la eficiencia y el cambio a fuentes de energía renovables sentarán las mejores bases para el crecimiento sustentable y el empleo.
Además, los gustos y demandas de los consumidores están cambiando. El 70% de los consumidores en el Reino Unido consideran los factores ambientales cuando deciden qué comprar. El mercado global de productos y servicios ambientales está creciendo rápidamente y ya es tan grande como la industria aeroespacial. Las decisiones correctas, tomadas en el momento correcto pueden producir enormes ganancias en el largo plazo para los negocios mexicanos.
México y el Reino Unido están bien colocados para volver la adversidad en éxito. La comunidad empresarial de México cada vez está más lista para ser un centro de negocios bajo en carbono -algunas áreas de la industria del cemento en México tienen niveles de eficiencia que compiten con los mejores en el mundo.
Por tanto, es un placer participar el día de hoy en el Summit de Cambio Climático y Negocios, en donde estarán personajes líderes de México como: el Dr. Mario Molina; el secretario de la Semarnat, Juan Rafael Elvira; Armando Paredes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Georg Kell, director de Global Compact de Naciones Unidas, y el Ing. Fernando Espejo, de Grupo Bimbo.
Nuestro debate incluirá perspectivas para Copenhague. Hay preocupaciones y preguntas legítimas sobre el tema, sin embargo, también existen las bases para ser optimistas. El Reino Unido, México y otros países trabajan intensamente para asegurar que obtengamos el acuerdo global que es necesario. Para ello, los negocios deberán realizar decisiones de inversión correctas. También será necesaria la creación de mecanismos en el sector público y privado para incrementar el desarrollo, intercambio y la implementación de tecnologías de bajo carbono.
Nuestro objetivo final es tener una transición exitosa hacia una economía global de bajo carbono. En economías de mercado democráticas, como la de México y Reino Unido, el sector privado es el impulsor clave para el crecimiento y la prosperidad. No se debe tener que elegir entre el bajo carbono y el crecimiento. Podemos y debemos tener ambos. Confío en que las comunidades empresariales del Reino Unido y de México están listas para el reto.
*Embajadora Británica
empresas@eleconomista.com.mx







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