Curvas del Presupuesto
El Presupuesto es una bola de energía que habrá de desatar las energías atadas del país. Y deberá hacer surgir nuevas, aun ahí en donde todo parece inerte.
columnas
Sep 17, 2009 |
20:26
CREDITO: 
Cesáreo Morales

“Dejar fluir la vida potencia”.
J. Hoffmann, Marcher dans le desert.

El Presupuesto es una bola de energía que habrá de desatar las energías atadas del país. Y deberá hacer surgir nuevas, aun ahí en donde todo parece inerte. De sus lineamientos, por ahora sólo potenciales, surgen curvas diferenciales que se alargan hasta el infinito. Hasta ese número en forma de doble hélice, y más allá.

Por eso, como en la fábula del elefante y los ciegos, se le describe desde una multiplicidad de miradas. Sólo un dogmático irredento podría ignorar esto o rasgarse las vestiduras acusando a la realidad de ser terca.

Al proyecto de Presupuesto, junto con Ley de Ingresos y miscelánea fiscal, algunos lo ven dictado por la ortodoxia económica. Son los ortodoxos de una cierta heterodoxia. Ellos observan que la iniciativa presentada ignoraría la crisis y el objetivo de urgencia, revertirla y volver al crecimiento. La ortodoxia, afirman con buenos argumentos y a partir del análisis comparativo de prácticamente todos los países, está en la excepción.

Siempre está en la excepción, diría el colega de al lado. Entonces, más flexibilidad en cuanto al déficit; no aumentar impuestos, incluso, algunos países los han bajado, y alinear todos los instrumentos en torno del crecimiento y el empleo.

Otros, con datos en la mano, indican que la combinación de reducciones y aumento de impuestos no es la más adecuada. Los nuevos impuestos elevarían la recaudación en 175,000 millones de pesos. Pero, de acuerdo con Iván Franco de Consultores Internacionales, si se reduce el gasto corriente, se insiste, el gasto corriente, de su 77% actual a 72%, se ahorrarían aproximadamente 110,720 millones de pesos. Una cifra ya muy cercana a la meta de recaudación, lo que indica claramente cuál sería la medida a adoptar.

Por último. Un grupo importante propone ubicar el Presupuesto en perspectiva de futuro. ¿2012, 2018, 2024? No hay nadie que no esté de acuerdo con esta orientación. Sólo el porvenir da consistencia a las propuestas. Y éstas han de aprobarse ya. Incentivos fiscales a las empresas que creen empleos durante los próximos dos años y a la inversión extranjera. Nuevas reglas para la banca de desarrollo y el otorgamiento de créditos por la banca comercial. Aplicación de una política industrial eficiente y con criterios estratégicos. Bueno, conviene recordarlo, el poder político es para decidir.

Hiperestrategias

El Presupuesto es una bola de energía que habrá de desatar las energías atadas del país. Y deberá hacer surgir nuevas, aun ahí en donde todo parece inerte.

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