Afores, hora cero
SANTIAGO, Chile. Mucho de lo que durante sus primeros 10 años vivieron las administradoras de fondos para el retiro en México, y particularmente la compleja búsqueda del nivel ideal de comisiones, es parte del proceso normal de crecimiento, dice la titular de la Superintendencia de Pensiones del gobierno chileno, Solange Bernstein Jáuregui.
Detalla cómo en los primeros 20 años de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile, que fueron modelo de las afores, fue una batalla constante afinar el sistema de ahorro para el retiro, hasta dejarlo en un instrumento que verdaderamente beneficie el largo plazo del dinero de los trabajadores.
Para lograrlo, dice, fue clave la reforma de marzo del 2008, que marcó la puesta en marcha de la reforma previsional, que entre otras cosas dio pie a una nueva instancia reguladora, la Superintendencia de Pensiones.
El cambio fundamental de la reforma al sistema de pensiones, cuyo valor ya asciende a 93,000 millones de dólares, ha sido integral, dice Bernstein, ampliando el pilar solidario y fortaleciendo los pilares contributivo y voluntario, todo esto en un marco de activa relación entre ellos.
Uno de los grandes cambios al pilar solidario busca reducir la pobreza, ya sea en la vejez o en caso de incapacidad laboral, y proporcionar un coaseguro contra numerosos riesgos. Financiado con impuestos generales, este pilar ofrece la posibilidad de pagar beneficios a personas que llegan a la ancianidad o tienen incapacidad laboral, con una baja o nula participación en el sistema de pensiones.
Un parteaguas del sistema chileno fue la implementación en el 2002 de cinco multifondos, que ofrecen un abanico de opciones de inversión. En mayo, cuatro de los cinco multifondos dieron rendimientos positivos.
El Fondo A (más riesgoso) rindió 9.5%; el B (riesgoso) dio 6.25%; el C (intermedio) ofreció 2.98%, y el D (conservador) apenas obtuvo rentabilidad de 0.31%, mientras el Fondo E (más conservador), tuvo una caída de 2.34 por ciento.
Comparado con mayo del año pasado, el valor global de las administradoras todavía está 11,800 millones de dólares abajo.
Mientras tanto, en México el reacomodo de las afores sube de intensidad. Es que la venta que hizo Ixe, de Enrique Castillo Sánchez Mejorada, de su afore a la de Banorte-Generali, indica una consolidación que podría dejar las 18 afores que hoy existen en unas 12.
La semana pasada fue de especulación desencadenada con relación al precio que pagó Banorte por la cartera de poco más de 300,000 clientes, porque podría convertirse en una referencia obligada para futuras operaciones.
Aunque no ha sido posible confirmar el precio de la Afore Ixe, para los analistas y actuarios el monto extraoficial de 100 millones de pesos resultaría elevado por las proyecciones de utilidades a mediano y largo plazo en un entorno de comisiones cada vez más castigadas.
Vale tener en cuenta que hoy el tope en comisiones es de 1.94%, que se estima bajará gradualmente a 1.4% en los próximos tres años, un nivel parecido al modelo chileno. Con ese tope, un precio de 100 millones de pesos significaría más de año y medio de cobro de comisiones.
La consolidación de Ixe con Banorte la lleva del quinto al cuarto lugar en clientes y al sexto en recursos. Así, parece evidente que el mercado mexicano tiende a la sobrevivencia de las afores medianas y grandes, que es lo que ocurrió en Chile.
Ante esa tendencia, estarían en la mira las administradoras Argos, con 0.1% del mercado; Ahorra Ahora con 0.9%; Afirme Bajío con 1.9% y las Afores de HSBC y Principal, que no acaban de definir el perfil de su negocio.
En el fondo, la tendencia a la consolidación parece alentada por la propia Comisión Nacional del SAR, que encabeza Moisés Schwartz, que ahora permite la venta únicamente de la cartera, lo que facilita las operaciones.
Las afores de Coppel y Scotiabank podrían evitar la reducción por formar parte de grupos que las consolidan, al igual que los recientes ajuste en Prudential y la Afore Siglo XXI del IMSS, que incluso crecería.
Mucho de lo que durante sus primeros 10 años vivieron las administradoras de fondos para el retiro en México, y particularmente la compleja búsqueda del nivel ideal de comisiones, es parte del proceso normal de crecimiento.









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