Miss Chelo Prieto
“Hola. Aquí tengo sus pasajes pero no veo a su acompañante. ¿Dónde se encuentra?”, preguntó la empleada de la aerolínea con curiosidad al viajero.
“En el estuche”, contestó el hombre de traje negro y señalando la valija debajo de su brazo mientras la acaricia con ternura.
La empleada sonrió, escribió unos datos y dijo “ya tengo su pase de abordar. Pero tengo una duda ¿cuántos años tiene Miss Chelo?”.
Carlos Prieto, sin titubear respondió: “Miss Chelo Prieto es muy antigua, debe de estar por cumplir unos 280 años”.
La mujer puso cara de asombro y lo miró a los ojos: “¿Tantos? Entonces tengo que cambiar el boleto”.
“¿Porqué?”, preguntó extrañado Prieto.
“Con tantos años a cuestas... le daré a Miss Chelo su boleto de avión pero con el descuento de la tercera edad”, explicó la chica.
La historia me la platicó el chelista Carlos Prieto después de una presentación. Y es que el músico viaja constantemente por el mundo ofreciendo conciertos y como siempre era un problema explicar en cada aeropuerto que necesitaba un asiento para un violonchelo italiano de hace 280 años, mejor bautizó a su Stradivarius como Miss Chelo.
Ésta es sólo una de las varias anécdotas que se pueden leer en el libro Las aventuras de un violonchelo (FCE, $250 pesos).
Si nunca ha escuchado a Prieto, no se pierda sus presentaciones el sábado y el domingo 28 y 29 de marzo en la Sala Nezahualcóyotl con la OFUNAM dirigida por su hijo Carlos Miguel Prieto.
vgutierrez@eleconomista.com.mx
“Hola. Aquí tengo sus pasajes pero no veo a su acompañante. ¿Dónde se encuentra?”, preguntó la empleada de la aerolínea con curiosidad al viajero.







