SARS: Un proxy de la influenza
Además de las pérdidas humanas que penosamente la influenza está cobrando en México, los gobiernos y el sector económico del país comienzan a preguntarse sobre los posibles impactos que esta epidemia tendrá sobre la economía real.
Sin duda, un atajo de utilidad sería obtener un proxy, y preguntarnos qué impactos presentaron algunas de las epidemias recientes en el mundo, como por ejemplo el caso del SARS o Severe Acute Respiratory Syndrome (Síndrome Respiratorio Agudo Severo).
Si usted recuerda, el SARS apareció durante el último trimestre del 2002 en Asia, particularmente en China y se logró controlar hasta agosto del 2003. Durante ese lapso, el SARS se extendió a 29 países y tres regiones, entre las que destacan Hong Kong, Taiwán y Singapur, generando un total de 8,422 casos y 916 muertos.
Si por disponibilidad de información analizamos el caso de Hong Kong, en el cual se presentaron alrededor de 21% de los casos globales, podríamos decir que el SARS cambió fuertemente las expectativas de crecimiento del PIB al pasar de 2.8 a finales del 2002, a 1.6% en el primer bimestre.
El SARS afectó la demanda agregada de esta economía, pero no la parte de oferta de la economía de este importante centro económico, ya que la parte de industria manufacturera, fundamentalmente de exportación, mantuvo su crecimiento.
En la parte de demanda agregada, el impacto se observó en los niveles de consumo de la población, en las ventas al menudeo, en la industria turística y en los servicios asociados a ésta como la industria restaurantera, el sector inmobiliario, y el transporte privado, como los taxis.
Por ejemplo, al mes de marzo del 2003 las caídas en las ventas ya habían superado 10%, y los servicios de transporte habían disminuido en hasta 20% en virtud de que la gente permanecía en casa. El número de turistas se redujo en abril del 2003 en 63% con respecto al año anterior.
En el caso de la Bolsa de Valores, de marzo a abril del 2003, el impacto del SARS no fue tan severo, ya que en el periodo sólo se observó una caída de 1.78 por ciento. Todo ello tuvo efectos en la tasa de desempleo la cual se incrementó de 7.2% en enero a 8.6% en junio del 2003.
Sin embargo, una de las principales enseñanzas del caso es que, si bien hubo un fuerte impacto en la demanda, éste fue pasajero ya que una vez que se comenzaron a observar signos de control del problema, las ventas se reactivaron rápidamente. En el mes de julio del 2003, los niveles de ventas eran los mismos a los observados antes de la aparición del SARS (ocho meses atrás) y el turismo comenzó a reaccionar.
*Doctor en Gobierno por la Universidad de Essex y Tesorero del Distrito Federal.
depoliticaydesarrollo@hotmail.com









Influenza
La verdad todo esto me tiene incredulo por que quien asegura que no es una mentira mas de los gobiernos que necesitan un respiro para salir de la crisis financiera con mas rapidez
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