¿Por qué México tiene 2,500 municipios?

Caja Fuerte
CREDITO: 
Luis Miguel González
¿Por qué México tiene 2,500 municipios? En este número se expresa gran parte de lo absurdo de nuestro sistema de administración local.

No es casualidad que los ayuntamientos estén en riesgo de quiebra: son uno de los modelos más ineficientes y caros de ofrecer servicios públicos.

¿Por qué México tiene 2,500 municipios? En este número se expresa gran parte de lo absurdo de nuestro sistema de administración local. En nombre de la historia, los usos y costumbres o los caprichos de la política, hemos construido un mapa que expresa algo de nuestra pluralidad y mucho de nuestra incapacidad para administrar bien los recursos escasos.

Cada municipio tiene alcalde, cabildo, administración y cuerpo de policía. Hay que darles autos, oficinas, sueldos, prestaciones y viáticos. No es casualidad que los ayuntamientos estén en riesgo de quiebra: son uno de los modelos más ineficientes y caros de ofrecer servicios públicos.

Es necesario reducir el número de municipios. La zona metropolitana de Guadalajara está integrada por seis municipios, y la de Monterrey consta de ocho. Son muchos, pero el récord lo tiene la zona metropolitana de Puebla, con 24 municipios, poblanos y tlaxcaltecas; es casi un retablo barroco.

Podrían compactar sus estructuras y fusionarse, como hacen los corporativos. Si lo hicieran reducirían costos y aprovecharían las ventajas de un mayor tamaño para negociar mejores precios. Parece una herejía emplear términos empresariales para hablar de instituciones políticas. Quizá sea una herejía, pero no es una estupidez.

Fusión, consolidación o reordenación territorial. El nombre es lo de menos. El reto es acabar con un sistema absurdo. Las zonas metropolitanas de Guadalajara, Monterrey y Puebla no tienen economías de escala en las compras ni comparten costos para la prestación de servicios, como recolección de basura, pavimentación de calles, alumbrado público o expedición de licencias municipales.

Aplicamos un esquema caro y malo. No sirve para dar servicios públicos de calidad. Es inútil para todo, pero funciona bien para acelerar carreras políticas, multiplicar chambas e incubar proveedores temporaleros.

Necesitamos una cirugía reconstructiva al mapa nacional y reducir el número de municipios.

En vez de eso tenemos una discusión que no revela intenciones de cambio de fondo. En el corto plazo, se plantea la necesidad de crear un fondo de emergencia por 3,000 millones de pesos para que los 2,500 municipios puedan cumplir con los compromisos del último bimestre del año. El riesgo de que se queden sin dinero para funcionar no es un bluff.

Cientos de ciudades podrían quedarse sin capacidad financiera para realizar sus tareas. Entre más pequeñas, más vulnerables. El escenario sería orwelliano: patrullas y camiones recolectores de basura quedarían parados por falta de gasolina; las calles a oscuras, ante la incapacidad de reponer las luminarias fundidas; los trámites se harían más lentos, y el pago a proveedores… un desastre.

Resolver la crisis de liquidez del último bimestre del año es problema menor, comparado con el de impulsar un cambio de fondo. Se necesita que los ayuntamientos se esfuercen para mejorar sus ingresos propios y reduzcan su gasto corriente. También es preciso que el gobierno federal incremente las participaciones a municipios. Eso no bastará, necesitamos un cambio de chip, ¿de verdad México necesita 2,500 municipios?

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

Y la corrupción apá?

Se te olvida mi querido Gonzalez que los municpios son otro modelo de distribución de la riqueza. Hay menor corrupción en los ayuntamientos quebrados, sin embargo los que tienen dinero es una cena de negros la mezquina lucha politica por un pedazo del hueso o de las relaciones que permitan el saqueo de las arcas.
Por ejemplo en Acapulco, el 99% de la obra pública se asigna directamente, el primer año es para pagar deudas políticas, a regidores, e inversionistas de las elecciones. Los siguientes años es para el bolsillo de los que están y el útlimo año (el de Hidalgo) ahora es mas bien el fondo de ahorro para las nuevas elecciones del partido en el poder.

TODA la obra pública de México se corrompe, digan o hagan lo que quieran el 90% son proyectos inflados que le cuestan a los Mexicanos por lo menos el !30% de lo que realmente cuestan las obras. (100% para construcción) + 10% institucionalizado para funcionarios que asignan o manipulan los concursos + 5-10% de sobrecostos + otro 10-15% para la empresa porque si ellos roban porque las empresas no? además hay que apoquinar con los supervisores y hacer la el guardadito para las apuestas de las próximas elecciones.

Tal vez 2,500 Ratas reparten más que 500 no crees? o si lo ves de otra manera - - - - roban menos.

Añadir comentario