La brecha del producto

Post Scriptum
CREDITO: 
Raúl Aníbal Feliz
Como se esperaba, el Banco de México dejó sin cambio la tasa de interés en su anuncio del pasado viernes.

Creo que Banxico no debe apresurarse a restringir la política monetaria a pesar de los efectos inflacionarios del paquete fiscal.

Como se esperaba, el Banco de México dejó sin cambio la tasa de interés en su anuncio del pasado viernes. A diferencia de la Reserva Federal que mantiene un compromiso de conservar blandas las condiciones monetarias durante un periodo prolongado, Banxico advierte sobre un posible cambio de política si los efectos inflacionarios del paquete fiscal del próximo año deterioran su balance de riesgo: desviación de la inflación observada y de las expectativas de mediano plazo respecto de la meta de 3% versus la brecha del producto.

La brecha del producto es la diferencia ente el nivel actual del Producto (Producto Interno Bruto, PIB) y su nivel potencial. En teoría el producto potencial y la tasa de crecimiento potencial asociada se obtiene cuando la economía utiliza plena y eficientemente los factores de la producción. Cuando la brecha del producto es cero, y la economía crece a la tasa potencial, las tasas de desempleo y de utilización de la capacidad instalada (capital) son las de equilibrio.

¿Esto qué tiene que ver con la inflación? Mucho, porque cuando la economía recibe un choque de demanda negativo, como ocurrió a nivel global el año pasado, y que aquí se reflejó en una caída en la demanda de exportaciones, se genera un exceso de oferta generalizado o brecha negativa del producto que presiona a la baja a la tasa de inflación. Es importante tener en cuenta que aun cuando la recesión termine y la economía comience a crecer de nuevo, la brecha del producto es negativa todavía durante un periodo. Desafortunadamente, conceptos clave como el producto potencial y la tasa de desempleo de equilibrio son difíciles de cuantificar de forma inequívoca y inevitablemente dependen de consideraciones teóricas y metodológicas.

Sin embargo, vale la pena cuantificarlos. Para esto supondré, razonablemente, que el PIB del primer semestre era similar al producto potencial. De acuerdo con mis cálculos, la tasa de crecimiento potencial de la economía es 3%, y la tasa de desempleo natural es 3.4 por ciento. Asumiendo que la economía se contraiga este año 6.7%, la brecha del producto es -11% del PIB, aproximadamente 1’294,446 millones de pesos, US98,000 millones de dólares.

¿Qué tan rápido se reducirá la brecha? Me temo que lentamente. Si la economía lograra crecer a un ritmo de 5% durante los próximos años, la brecha del producto todavía será -5% en el año 2012, y sólo caerá a cero en el año 2015. Aun en el pesimista escenario de que la tasa de crecimiento potencial se redujera a 2%, la brecha de producto regresa a cero en el año 2013.

No obstante el tamaño de la brecha, la inflación ha caído lentamente este año y en gran parte producto del congelamiento de los precios del sector público. ¿Significa esto que la tasa de inflación es inelástica a la brecha del producto? No es el caso, este año la gradual trasferencia de la depreciación del peso del año pasado a la inflación de mercancías ha contrarrestado la caída de la inflación del sector servicios. Este efecto de traspaso ha concluido, y con el precio estable, comenzará a caer la inflación de mercancías el próximo año. Por esto creo que Banxico no debe apresurarse a restringir la política monetaria a pesar de los efectos inflacionarios del paquete fiscal.

rfeliz@eleconomista.com.mx

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