Sólo en la industria del vestido se perdieron 36,000 plazas
La industria de la confección en México cerrará el 2009 con una caída de 7%, por el cierre de 700 empresas y la pérdida de 36,000 empleos, derivado de la debilidad del mercado de Estados Unidos, el contrabando y el impacto de la crisis económica internacional, afirmó Simón Feldman, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV).
Al hacer un balance a octubre del 2009, el empresario precisó que febrero resultó el mes con mayor índice de desempleo, cuando se registraron 8,000 plazas menos, sumado a la pérdida en los meses subsecuentes.
No obstante, a partir del segundo semestre, la industria ha ido recuperando plazas y se estima cerrar el año con 9,000 empleos nuevos, los cuales aún son insuficientes para recuperar el total de las plazas cerradas.
Feldman detalló que el sector mantiene una pérdida por 13,000 millones de dólares debido al impacto del comercio ilegal, pues se estima que seis de cada 10 prendas que se compran en México son producto del contrabando, piratería o robo.
Difícil competir contra “Calzones de a peso”
De acuerdo con Georgina Chávez, directora de la CNIV, el mercado mexicano de prendas de vestir está valuado en 21,000 millones de dólares; sin embargo, los ilícitos en las aduanas generan que ingresen al país productos como calzoncillos de caballero a un costo de 1.20 pesos, pantalones a 1.33 pesos o sostenes a 0.7 pesos, lo cual deja grandes pérdidas no sólo a la industria, sino al fisco y a la generación de empleos.
Especificó que las exportaciones de prendas de vestir tuvieron una caída de 12.6%, en donde Estados Unidos representa el principal mercado con una participación de 97.7% de las ventas, mientras que las importaciones descendieron 20% durante los primeros 10 meses, comparado con el mismo periodo del 2008.
De esta forma, las ventas al exterior de la cadena fibra-textil-confección sumaron 5,800 millones de dólares.
El Presidente de la CNIV exhortó al gobierno federal considerar a esta industria como importante en su agenda económica, puesto que requiere de incentivos fiscales para fomentar la inversión productiva y generar más empleos.
lgonzalez@eleconomista.com.mx












Añadir comentario