Vive Irán revolución en Internet
Patricia Alamilla
TEHERÁN. Internet se ha convertido oficialmente en un arma. Al menos eso es lo que está sucediendo en Irán, donde las redes sociales como Twitter están literalmente comenzando lo que podría ser la primera revolución a través de la web.
Teherán intensificó sus restricciones al exigir a todos los sitios de Internet retirar de sus páginas el contenido que pueda crear más tensión, so pena de enfrentar acciones legales, y al reducir a la mitad la capacidad de la banda ancha para evitar el envío de imágenes al exterior.
En el caso de los celulares, las autoridades han cortado el servicio en horas y lugares determinados.
Pero Twitter, Facebook y otras redes sociales han sido esenciales en la convocatoria de las manifestaciones de protesta que comenzaron desde que se anunció que el presidente Mahmoud Ahmadinejad triunfó en las elecciones del 12 de junio.
“No podría asegurar que sea la primera revolución por Internet, es muy pronto todavía, pero sí sería éste el primer punto de quiebre del régimen teocrático que eventualmente podría llevar a un cambio en el gobierno”, dijo Pedro Cobo, especialista en Medio Oriente del ITAM, a El Economista.
Mientras, ciber-simpatizantes de todo el mundo ayudan a los opositores a esquivar la censura, filtrar noticias de enfrentamientos y evitar ser capturados.
“La revolución puede no ser televisada en Irán, pero puede ser twitteada”, dijo el usuario Kaplanmyrth en Twitter.
Además, algunos “aliados” han establecido servidores proxy, computadoras con acceso a Internet que pueden ser usadas por personas dentro de Irán para esquivar el bloqueo impuesto.
Además, durante varios días los usuarios de Twitter han cambiado las posiciones de ubicación y hora para que parezca que están enviando mensajes desde Teherán y dificultar a las autoridades el encontrar a los que verdaderamente envían mensajes desde ese país.
El académico del ITAM compara el fenómeno iraní con lo que sucedió en 1985 en México, cuando a raíz del sismo la sociedad se organizó y su marco de referencia sociopolítico se transformó y concretó tres años después, en las elecciones de 1988.








Añadir comentario