Piden agilizar maíz transgénico
Productores del norte del país, dispuestos a comenzar las siembras experimentales
Productores de Tamaulipas, Chihuahua y Durango demandaron agilizar las fases de experimentación del maíz transgénico en el país, tras argumentar que ya está “muy probado en otras partes del mundo este tipo de tecnología”.
La urgencia, dijeron, parte de la necesidad que hay en México de elevar la productividad del campo, la cual se ha visto afectada por sequías, maleza o plagas.
Entrevistados por separado, los productores mencionaron que hay suficientes hectáreas para cumplir con las etapas experimentales, “pero la idea es empezar cuanto antes, porque los retrasos que hemos tenido nos limitan el uso de tecnología que puede elevar el rendimiento del maíz”.
A principios de marzo, el gobierno federal dio luz verde a la autorización para siembras experimentales en maíz con organismos genéticamente modificados.
Sobre este decreto, comentaron que es importante que se haya delegado a la Secretaría de Agricultura como la encargada de otorgar los permisos comerciales, “lo que agilizará los trámites”, así como el hecho de dejar en claro que no se fomentará la existencia de monopolios, pues se dará tiempo suficiente para incorporar a todas las empresas dedicadas a la investigación.
Plagas disminuyen productividad
José Luis López Martínez, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Tamaulipas, explicó que en su entidad se ha perdido 35% de las cosechas como consecuencia de las plagas.
Detalló que se disminuyó de ocho toneladas por hectárea a cinco toneladas en algunos casos, como consecuencia de mayores plagas “y vemos que eso se puede ir complicando cada vez más y eso incrementa el costo de producción”.
Tras dar a conocer que en el país se consumen 34 millones de toneladas de maíz, de las cuales 10 millones se importan de Estados Unidos como transgénico, los productores explicaron: “La experimentación se puede hacer en distintas regiones de manera simultánea, para tener mayores resultados que permitan pasar a la etapa comercial”.
Parte de la tecnología que interesa a los productores del norte del país utilizar es la que tiene una resistencia a la escasez de agua, con el plus de ofrecer 7% más de productividad con la mitad del líquido que requiere en condiciones normales.
pmartinez@eleconomista.com.mx








