Demanda de combustibles, sin cambios
El petróleo, el gas y el carbón seguirán siendo predominantes con 80% de los portafolios energéticos en las próximas dos décadas, por lo que para suplir la demanda se requiere un esfuerzo global, dice la petrolera Exxon Mobil.
En un estudio realizado por la compañía, cuya copia tiene El Economista, explica que hacia el año 2030 no se tiene una perspectiva de gran avance sobre combustibles alternativos diferentes a los hidrocarburos y al carbón.
“El progreso económico que tengan los países emergentes está agregando un impulso al consumo energético de 35% en promedio”, detalla en su análisis “La prospectiva energética: una mirada al 2030”.
México tendrá un crecimiento en la demanda de energía (petróleo, gas y energías alternativas) de 1.5% anual, mientras que en Brasil se espera será de 2.4% por año; China con 3.1%, Unión Europa 0.4% y Estados Unidos con 0.3 por ciento.
La mayor parte del incremento en la demanda de combustibles fósiles se destinará para generación de electricidad y transporte, dos actividades nodales para los países en desarrollo.
Otro estudio, éste del Centro de Enseñanza Técnica Industrial, precisa que en México para el periodo del 2030 al 2034, las reservas probadas, probables y posibles (3P) de petróleo se acabarán y las de gas natural en el 2039.
Esto significa que en el escenario más optimista, del 2034 al 2039, se habrá agotado el potencial energético fósil en el país, para el caso pesimista en el 2018.
La trasnacional Exxon Mobil refiere que la dependencia a los combustibles derivados del petróleo continuará, a pesar de que se espera un crecimiento significativo de las energías alternativas.
Más aún, no prevé un progreso significativo en biocombustibles, así como en energía solar y eólica.
mpalma@eleconomista.com.mx








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