Obesidad afecta a la cuarta parte de los mexicanos
En el siglo anterior las epidemias se originaban por enfermedades infecciosas, hoy el foco rojo está en los padecimientos de tipo crónico como la obesidad.
Durante el periodo de entre 1900 y el 2000, se presentó en el país un fenómeno llamado transición epidemiológica, el cual se manifiesta en la mayoría de los países que están entrando a la industrialización; es decir, cuando las naciones tienen acceso a mejores condiciones sanitarias, de salud, disminución a ambientes inseguros, entre otras.
La diarrea en los años 50 era la primera causa de muerte a nivel nacional en niños, mientras que actualmente no es ni la décima; sin embargo, no ha desaparecido.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2005 se registró que cada año en el mundo mueren 1 millón 800,000 personas por esa enfermedad. En Venezuela, la diarrea representa la segunda causa de muerte en niños menores de cinco años.
Un ejemplo más de enfermedades que fueron epidemias es el cólera, la cual a pesar de que reapareció en 1991, los últimos casos se registraron una década después, explicó para El Economista, Hugo López-Gatell Ramírez, director General Adjunto de Epidemiología de la Secretaría de Salud.
Poliomelitis, dijo, fue en el siglo XX la epidemia más relevante a nivel mundial. En México a partir de 1970 se comenzó a erradicar con la vacuna inyectable e ingerible hasta que en 1994 “la OMS reconoció al país libre de polio”.
Actualmente ¿cuáles son las enfermedades que pueden tender a hacer las nuevas epidemias?
La más destacable por la magnitud en términos de la distribución de la población es la obesidad.
Se estima que la cuarta parte de la población mexicana tiene obesidad y 70% de los habitantes padece sobrepeso.
Lo más impactante es que este padecimiento trae de la mano a la diabetes e hipertensión, y con los registros antes mencionados no cabe duda de que es la epidemia del siglo XXI.
Ante la epidemia de obesidad que enfrentará el país, ¿cuál es la vacuna que el sector salud ofrecerá para combatirla?
Las enfermedades infecciosas se identifican en la gente y esto permite crear la vacuna y aunque no es un esfuerzo fácil se logra disminuir o, a veces, erradicar.
En cambio, las enfermedades crónicas dependen de los estilos de vida, de la alimentación y modificar esa situación es verdaderamente difícil.
López-Gatell agregó que la prevención de dicho problema depende también de la educación, del acceso a los medicamentos y a espacios recreativos en donde se pueda hacer ejercicio.
La obesidad, herencia estadounidense
A pesar de tener el diagnóstico y la solución, el panorama que enfrentará México con respecto a la obesidad es aún sombrío.
Después de considerar que Estados Unidos es el único país que presenta aún más esta problemática, el especialista epidemiológico afirmó que existe una amplia posibilidad de que por la influencia tanto comercial como cultural, la nación estadounidense a nuestro país le “haya pegado particularmente el problema de obesidad”.
VIH Sida, una epidemia menor
Sin embargo, a pesar de haber erradicado las grandes epidemias, el país sigue teniendo enfermedades infecciosas como la tuberculosis y, en los últimos años, el dengue que se presenta en todos los estados de la República, ya que México está en una región tropical y a mediados de junio es cuando se presenta en la población pero no se considera epidemia.
Explicó que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) SIDA, aunque es un padecimiento que preocupa a la Secretaría de Salud, en comparación con otros países ocupamos casi el último lugar en padecimientos del continente americano.
En tanto, reiteró que la Organización Mundial de la Salud ha detallado que la República Mexicana tiene una epidemia de VIH de tipo concentrado, es decir, sólo se encuentra en grupos de riesgo como en varones homosexuales y en los usuarios de drogas intravenosas.
mguadarrama@eleconomista.com.mx






