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Los politicos

Rostros conocidos; mas no presidenciables

4 Enero, 2009 - 22:18
CREDITO: 

Tania Rosas / El Economista

Los panistas tienen personalidades muy distintas entre ellos; los perredistas son rebeldes y con buena suerte, y los priístas son amigables

Los coordinadores del PRI, PAN y PRD en la Cámara de Diputados y Senadores, así como los líderes nacionales de esos partidos, de acuerdo con un análisis del lenguaje de su cara, ninguno de ellos es una figura presidenciable, según explicó Adriana Cano, quien se dedica a leer el rostro desde hace cuatro años.

La también licenciada en Derecho dijo a El Economista que la forma de la cara, las facciones e incluso cicatrices y arrugas arrojan información sobre la personalidad de la gente.

Advirtió que, de acuerdo con la criminalística, los rostros de las personas que se dedican a la misma profesión tienen rasgos similares.

Adriana Cano explicó que el procedimiento que utiliza para la lectura del rostro (chino, occidental y psicológico) le ha llevado años de estudio en México y Estados Unidos.

Beatriz Paredes, Germán Martínez y Jesús Ortega son capaces de manejar más de dos proyectos a la vez, comentó. Manlio Fabio Beltrones, Gustavo Madero y Carlos Navarrete se proyectan en la gente exitosa, pero al mismo tiempo les gustaría que se les reconociera más en el ámbito público y laboral. Emilio Gamboa, Héctor Larios y Javier González Garza son analíticos, selectivos, pero también soñadores y mandones.

Los panistas: de polo a polo

Los representantes del PAN tienen personalidades radicales y entre ellos son muy diferentes en cuestión ideológica.

HÉCTOR LARIOS

“Sólo por hoy”, esa parece ser la frase que va acorde a la figura del representante panista en la Cámara de Diputados, pues gusta por disfrutar del trabajo, pero si no deja huella del diario se siente insatisfecho.

Seria y sorprendida por la forma de la nariz de Larios Córdova, Adriana Cano dijo que él es un “rival implacable”, pues tiene un colmillo afilado. Como enemigo en el aspecto público puede causar dolor.

Sin embargo, también es fiel y honesto en su relaciones sentimentales, pero no deja al descubierto sus emociones, explicó la analista del lenguaje facial.

Su “palacio de la abundancia” denota a una persona que tiende a generar dinero, pero es bien administrado, prosiguió. Tiene fortaleza física y mental, por lo que es estricto con sus ideales, pero es selectivo y controlador. El instinto puede cegarlo.

Gustavo Madero

El coordinador del PAN en la Cámara de Senadores “no deja para mañana las cosas que puede hacer hoy”. Es analítico y romántico. En su vida sentimental se siente pleno, pero es celoso de su privacidad; sin embargo, su trabajo es el lado más fortalecido.

Su juventud fue la etapa en donde más aprendizaje tuvo por lo que es manipulador y controlador.

Madero Muñoz tiende a ser ordenado. En su salud tendrá una alteración a nivel del hígado, explicó la psicóloga del rostro.

Germán Martínez

El líder de Acción Nacional es arriesgado y de “buena cuna”. Selectivo y refinado. Tuvo una infancia de “vacas gordas”, porque sus “rigurosos” padres le ofrecieron “mucho amor” y dinero que le facilitaron el estudio e incluso su puesto político, refirió Cano.

Es carismático, tiene la capacidad de escuchar a las personas y refleja mucha energía, misma que merma constantemente en sus proyectos.

A Martínez Cázares se le dieron la mayoría de las cosas de manera fácil por su acomodada posición
social, por lo que hasta su vejez tendrá dinero que desde ahora administra.


Los priístas “no aceptan negativas”

Los representantes del Revolucionario Institucional son personas a las que les gusta mandar y no aceptan negativas; sin embargo, tienden a ser sencillos y sociables.

Emilio Gamboa

El Coordinador de la Cámara Baja es más soñador que realista. “Hay que ponerle los pies sobre la tierra”, detalló la analista. Es creativo pero fabrica fantasías que lo hacen perder el rumbo. Es un político al que le queda la frase: el fin justifica los medios.

Consigue lo que quiere “a veces por las buenas y otras por las malas”, aseguró. Muestra más análisis en su vida laboral que en la privada, aunque en la primera siente que no le han reconocido sus logros.

Tiene seguridad y mucha energía. Es independiente y controlador. Adriana Cano le detectó problemas en la columna vertebral y desgaste en los riñones. Después de los 50 años comienza su etapa de declive en el ámbito político.

Manlio Fabio Beltrones

“Él no es bueno para que lo dirijan”, resaltó.

El Senador tiene facilidad en el manejo de información y “un talento especial que lo hace destacar”. Beltrones sabe manejar a las masas pero no está satisfecho con lo que hablan de él en la política ya que considera que ha hecho más en su vida laboral. Tiene la capacidad de hacer fortuna. A partir de los 35 años goza de buena vida. Aprende de los demás y tiene “buena calidad de alma”, expresó.

Beatriz Paredes

La lideresa del PRI genera confianza en la gente, mujer diplomática, pero se le dificulta mantener relaciones sentimentales. “Habla más de lo que debería”, aseguró Adriana Cano, quien veía una y otra fotografía para comparar rasgos.

Reacciona por instinto y es impulsiva, prosiguió. Los proyectos los inicia bien, pero no los concluye. Es selectiva y ordenada. Triunfa en lugares que no son su lugar de origen, por eso le gusta viajar.

Ha tenido al menos dos pérdidas masculinas que la han marcado en su vida, aunque no en el rumbo de la política. Entre los 30 y 50 años fue su época más difícil de reconocimiento, pero ahora gozará de salud y trabajo.

Los perredistas rebeldes

Los tres representantes del PRD que analizó Adriana Cano van contra las políticas comunes, son desconfiados y gozan de buena suerte y excelente vida.


Jesús Ortega

“No confía ni en su propia sombra”, destacó. Es desconfiado en exceso, escéptico y “viene a dejar huella”.

El lider del PRD empieza sus proyectos mejor de como los termina porque es independiente. Busca ser líder y que se le reconozca ese proceso. Ha tenido varias parejas sentimentales y ahora tiene una importante. “Es bastante ojo alegre”, destacó Adriana Cano.

Javier González

“Puede llegar a pensar que no merece recibir”, explicó. Es equilibrado, escéptico y le gusta vivir bien.

El Diputado tiene buena suerte, abundancia y gusta de apostar. Goza de buena vida, aunque su fortuna no es tanto a causa de su trabajo, sino externa, puede ser por herencia. “No habla más de lo que debe”, es reservado pero carismático.

Sus padres fueron estrictos con él, aunque le dieron facilidad de estudios. No es muy entregado, pero es estricto con sus ideales.

Carlos Navarrete

El Senador tiene una misión específica y no va conforme con el orden social. Es extrovertido y equilibrado “no se enoja tan fácilmente”, eso lo ha aprendido a lo largo de su vida, por lo que controla los sentimientos.

Es capaz de escuchar a la gente y de concretar ideas. Es analítico, reservado y podría negarse el placer personal, pues se enfoca más a lo laboral.

Su mejor etapa, comentó, se perfila a partir de los 50 años, tanto en la política como en la vida privada.

trosas@eleconomista.com.mx