Inversión millonaria para sentirse seguro
Desde el perro guardián hasta los “chips personales
Empresas, industrias, instituciones bancarias, gubernamentales y personas físicas de todos los niveles sociales invierten en México para su seguridad, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), unos 130,000 millones de dólares al año, lo que representa 15% del Producto Interno Bruto (PIB).
Desde lo más mínimo, como un gas cegador o pimienta, pistola paralizante, bocina de alarma, perro guardián, mecanismos que paralizan el auto, cristales, cerraduras de seguridad en casa-habitación o residencias, rejas, bardas de concreto, calles cerradas, policías privados, casetas de vigilancia o videovigilancia.
Así como los aparatos más sofisticados satelitales, chips personales, alarmas infrarrojas, mallas electrificadas, vehículos blindados, escolta y armas, sin olvidar altas “primas’’ que las aseguradoras mexicanas e internacionales imponen por robo, sustracción “hormiga”, asalto a transporte de carga, autopatrullas guías e incluso “secuestro’’ o lesiones.
Los costos de protegerse de la inseguridad, según un estudio elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en México y otras naciones latinoamericanas, es superior de 1.5% del PIB que invierte el gobierno federal desde el 2004 en la lucha contra narcotráfico, crimen organizado y de alto impacto.
Consultores Internacionales SC (CISC) expone en el documento “La Inseguridad: una costosa impunidad", que ésta impone costos elevados a la sociedad mexicana, debido a que “1 de cada 7 pesos que se generan en México es un costo asociado a la inseguridad".
De los 130,000 millones de dólares, el BID en el análisis “Costos Económicos de la Inseguridad en Algunos países de América Latina’’, en su renglón México, precisa que “el monto anterior está integrado por costos directos, que son todos aquellos que inciden en pérdidas en salud y materiales sobre el bienestar de la sociedad".
rtorres@eleconomista.com.mx








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