Emite el gobierno nuevo bono global

Por 1,500 millones de dólares
CREDITO: 
Alma Saavedra / El Economista
Aún en medio de la crisis financiera por la que atraviesa el mundo, la emisión de deuda mexicana es atractiva para los inversionistas extranjeros.

Aún en medio de la crisis financiera por la que atraviesa el mundo, la emisión de deuda mexicana es atractiva para los inversionistas extranjeros.

Ayer, el gobierno federal emitió un bono a tasa fija por un importe de 1,500 millones de dólares, que se colocó en los mercados internacionales de capital, distribuido entre 130 inversionistas institucionales, aproximadamente, de Estados Unidos, Europa y América Latina.

Lo anterior, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda que afirmó que la colocación refleja la perspectiva positiva de la comunidad financiera internacional en torno de la situación económica y financiera de México.

El instrumento de deuda tiene un plazo al vencimiento de cinco años, de febrero del 2009 al mismo mes del 2014 y paga un cupón de 5.875 por ciento.

Se espera que al cumplimiento del periodo, el rendimiento obtenido por los inversionistas sobre el bono sea de 6.01%, lo cual representa un diferencial de 425 puntos base respecto de los bonos del Tesoro estadounidense.

La demanda por este instrumento fue superior en 1.6 veces al monto puesto a disposición del mercado, con 2,400 millones de dólares.

Esta nueva emisión ya se encontraba contemplada en la estrategia del Plan Anual de Financiamiento 2009, con la finalidad de mejorar los términos y condiciones de la deuda externa, así como la ampliación y diversificación de su base de inversionistas.

“Con esta operación, el gobierno federal cubre todas sus necesidades de financiamiento externas de mercado para el 2009”, asegura Hacienda en su comunicado.

No es la primera

Ésta es la segunda colocación de deuda gubernamental en el mercado internacional en lo que va del 2009. El pasado 8 de enero, se emitieron 1,500 millones de dólares en un bono global a tasa fija con vencimiento en el 2040, con un retorno esperado de 6.055 por ciento.

En aquel momento, la demanda de este instrumento de largo plazo sumó 2,800 millones de dólares, dos veces el monto de la emisión. La colocación se distribuyó entre 160 inversionistas, principalmente de origen estadounidense y europeo, así como algunos de Asia y América Latina.

asaavedra@eleconomista.com.mx