Crecen las fianzas pese a la crisis

CREDITO: 
Carolina Ruiz / El Economista
En comparación con el 2007, las fianzas crecieron 14.52% en el 2008, debido al repunte obtenido en el mes de diciembre.

En comparación con el 2007, las fianzas crecieron 14.52% en el 2008, debido al repunte obtenido en el mes de diciembre.

Esto fue cuando el gobierno federal comenzó a impulsar los planes de infraestructura en México en apoyo de la economía familiar y el empleo, alcanzando un desarrollo de 43.7 por ciento.

En conversación con El Economista, el secretario ejecutivo de la Asociación de Afianza, Mario Carrillo explicó que como proveedor de garantías, van muy de la mano con el sector de la construcción de obra pública, que ocupa, hasta el momento, 80% de sus operaciones.

“Ante el escenario, las medidas anticíclicas y las licitaciones de nuevas obras, nosotros tuvimos un efecto positivo, además de la apertura del gobierno en el rubro de adquisiciones”, agregó Carrillo.

A estos factores hay que añadir el impulso que recibió este instrumento de garantía en los estados de la República Mexicana, donde los gobiernos también están invirtiendo en infraestructura.

Efectos posteriores

“Como sector afianzador, siempre vamos un poco atrás del efecto de la crisis, recibimos la última parte, las últimas consecuencias a nivel nacional”, enfatizó Carrillo, ya que la principal preocupación de las afianzadoras será la falta de solvencia que lleguen a presentar los contratistas.

En caso de escasez de recursos, los contratistas pueden incurrir en incumplimientos, esto, como efecto de las restricciones en el otorgamiento de crédito.

“Eso provocaría que no puedan solventar sus compromisos”, recalcó el ejecutivo de Afianza.

Las afianzadoras tienen previsto comenzar a resentir este endurecimiento en el crédito e incumplimientos a finales del 2010, fecha en la que estas instituciones comenzarán a resentir las consecuencias de la crisis.

“Nosotros somos el filtro del sector público y de los beneficiarios, si no contamos con la suficiente capacidad técnica, económica y laboral, puede haber graves consecuencias”, advirtió el entrevistado.

cruiz@eleconomista.com.mx