Meterán en cintura a los bancos en EU

Con reforma a la regulación financiera
CREDITO: 
Yolanda Morales / El Economista
Barack Obama difundió ayer la propuesta de reforma a la regulación financiera que “otorgará más dientes” al Departamento del Tesoro y a la Reserva Federal en la supervisión bancaria.

Se crearán nuevas normas de transparencia

El Presidente de Estados Unidos y los reguladores dispararon ayer tres armas para apuntalar al sistema financiero: nuevas reglas de supervisión financiera, el Programa de Asistencia de Capital (CAP) para los bancos e incentivos fiscales para estimular la vivienda.

Barack Obama difundió ayer la propuesta de reforma a la regulación financiera que “otorgará más dientes” al Departamento del Tesoro y a la Reserva Federal en la supervisión bancaria.

Pero sobre todo, tal como explicó el Primer Mandatario “es una especie de póliza de seguro sobre el dinero que giren los contribuyentes”.

De entrada, se propone una supervisión estricta sobre los productos financieros que se operen entre inversionistas y consumidores. Es decir, “sólo podrán ofrecerse instrumentos basados en modelos reales, probados y garantizados susceptibles a una revisión sólida”.

También se somete a discusión legislativa la demanda de una rendición de cuentas constante por parte de los altos ejecutivos de las instituciones financieras y, si alguno incurre en una violación a la confianza pública, se le someterá a consideración legal.

Obama instó además al Congreso a revisar la regulación financiera para tapar los huecos jurídicos que en algún momento fomentaron el apetito por el riesgo y su explotación en instrumentos financieros.

El rescate

En tanto, las agencias federales de regulación anunciaron el inicio de la aplicación de pruebas de solvencia a los bancos de Estados Unidos, la cual permanecerá latente hasta fines de abril de este año y definirá si las entidades evaluadas son viables financieramente para sobrevivir a una recesión mucho más profunda y prolongada.

Asimismo, el Tesoro dio a conocer un plan de reactivación del sector vivienda, en el que cualquier estadounidense que por vez primera compre una casa quedará libre de pagar impuestos por el ciclo 2008 -2009, con un tope de los gravámenes de hasta 8,000 dólares.